Como cada año, miles de personas se trasladarán al interior del país para participar de actividades religiosas o compartir con sus familias, lo que convierte a la Estación de Buses de Asunción en uno de los puntos más sensibles en materia de logística y control.
El operativo especial comenzará oficialmente este viernes, confirmó la directora de la EBA, Lourdes Ucedo, con un esquema que involucra a varias instituciones públicas y privadas. La coordinación incluye a la Policía Nacional del Paraguay, el Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social, el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia y la Dirección Nacional de Transporte, además de las empresas de transporte.
Plantean que se sostenga el flujo sin colapsos y reducir riesgos en jornadas donde la demanda se dispara. En ese contexto, desde la administración de la terminal explicaron que se intensificaron tareas previas de acondicionamiento, con limpieza general, mejoras en sanitarios y puesta a punto de las áreas de circulación.
A la par del movimiento operativo, se prevé la realización de actividades culturales dentro del predio, una estrategia que busca ordenar la espera de los pasajeros y generar un entorno más dinámico en momentos de alta concentración.
Tarifas están sujetas a regulación de la Dinatran
La eventual liberación de buses dependerá de resoluciones de la Dinatran, mientras que las tarifas seguirán sujetas a regulación nacional. El objetivo es evitar sobrecostos en un período donde la demanda suele presionar al sistema.
En materia de salud, la terminal mantendrá activo su servicio médico permanente, con refuerzo durante los días de mayor circulación. También se sumará cobertura del sistema de emergencias para casos que requieran traslado inmediato a centros asistenciales.
En cuanto a seguridad, habrá presencia reforzada de agentes dentro y fuera del predio, incluyendo patrullas preventivas y controles en zonas de embarque y desembarque. El despliegue apunta a reducir hechos delictivos y ordenar el tránsito en los accesos.
Desde la organización recordaron que todos los pasajeros deberán viajar sentados, una disposición que será verificada antes de cada salida por inspectores ubicados en las plataformas. La medida busca evitar situaciones de riesgo en trayectos de media y larga distancia.
Gran parte de los viajeros proviene también del área metropolitana, lo que incrementa la presión sobre la terminal en horarios pico.



