El director de Aeropuertos de la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac), Rubén Aguilar, aclaró que la suspensión momentánea de despegues respondió a la detección de una fisura en la pista principal del Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi.
El funcionario detalló que el personal técnico identificó el daño durante una inspección preventiva realizada antes del movimiento de una aeronave de gran porte. Esta intervención priorizó la seguridad operacional por encima de los horarios de conexión comercial, según lo expuesto en Espresso Informativo, a través de La Tribu 650 AM.
Prioridad técnica ante riesgos de desprendimiento asfáltico
La decisión de demorar el vuelo se coordinó con la tripulación de un Boeing 787, cuya carga supera los 200.000 kilogramos al momento del despegue. Aguilar explicó que la presión ejercida por una aeronave de este tonelaje sobre una fisura abierta podía ocasionar el desprendimiento de fragmentos de asfalto, poniendo en grave peligro las turbinas y la estructura del avión.
Por consiguiente, el comandante de la nave optó por retornar a la manga tras verificar que no contaba con la extensión total de la pista requerida para una maniobra segura de ascenso.
Operatividad restringida y protocolos internacionales
Durante las dos horas que demandaron los trabajos de bacheo, la institución emitió un documento NOTAM para notificar la disponibilidad de 2.000 metros de pista.
Esta extensión permitió que aeronaves de menor tamaño continuaran operando sin interrupciones críticas mientras se realizaba el sellado técnico de la zona afectada. El director enfatizó que las inspecciones diarias son obligatorias según el manual de funciones aeroportuarias para detectar fallas derivadas de las más de 50 operaciones diarias que soporta la infraestructura del aeropuerto.
Mantenimiento especializado y control biológico
Los trabajos de reparación involucraron el fresado de la capa dañada, el tratamiento de la base y la colocación de una mezcla asfáltica flexible bajo normas internacionales.
La Dinac utiliza equipos duales mediante procesos de licitación que garantizan la continuidad de las obras sin paralizar totalmente la terminal aérea. Además de la infraestructura física, el servicio de cetrería permanece operativo con recorridas diurnas y nocturnas para asegurar que la pista esté libre de aves que puedan interferir con la seguridad de los vuelos.
Finalmente, Aguilar ratificó que no recibió reclamos directos de altas autoridades del gobierno, ya que el procedimiento se ajustó estrictamente a los análisis de riesgo aeronáutico.
La reparación definitiva se completó en el tiempo previsto, normalizando el tráfico de pasajeros y la logística de las aerolíneas internacionales. La prioridad de la administración actual sigue centrada en el cumplimiento de los estándares de seguridad para proteger tanto el patrimonio de las empresas como la integridad de los usuarios del sistema de aviación civil.


