Las lluvias intensas de estos días provocaron inconvenientes en el sistema de distribución eléctrica en el microcentro de Asunción, donde el ingreso masivo de agua a registros subterráneos generó fallas operativas y obligó a intervenciones técnicas de emergencia.
El jefe de distribución de la Ande, José González, explicó que el volumen de agua superó la capacidad de respuesta de los sistemas de drenaje instalados en la red subterránea. “Muchísima cantidad de agua en poco tiempo rebasa cualquier sistema de desagüe”, señaló en la Tribu 650 AM, al referirse al colapso de electrobombas encargadas de extraer el agua acumulada.
Red subterránea bajo presión
El problema se concentró en zonas donde el sistema pluvial no logró evacuar el caudal generado por la lluvia. Según el técnico, el agua ingresó a los pozos de distribución eléctrica, afectando instalaciones y provocando cortes al entrar en contacto con componentes activos.
A esto se suma el impacto de factores externos. González mencionó el taponamiento de desagües por residuos como una de las causas que agravan la situación. También indicó que modificaciones en la infraestructura urbana, como recapados de calles, contribuyen a cubrir registros pluviales y dificultar el drenaje.
Los sistemas subterráneos, explicó, cuentan con mecanismos de mitigación, pero tienen límites operativos frente a eventos extremos. Cuando el nivel de agua supera esos umbrales, los equipos dejan de responder con normalidad.
Cables sueltos y falta de control
En paralelo, persiste otro problema grave en el área metropolitana y se trata de la presencia de cables sueltos o a baja altura en calles y veredas. La situación genera riesgos para peatones y conductores, especialmente motociclistas y ciclistas. Hace unos días una mujer resultó con heridas en el cuello por un cable suelto en la calle.
Consultado sobre este punto, el representante de la Ande atribuyó la mayoría de estos tendidos a redes de fibra óptica instaladas por empresas privadas. Indicó que una parte importante de esos cables ya no está en uso y permanece sin ser retirada.
“Hay una cantidad importante de cables en desuso que no son retirados por las empresas”, afirmó en el programa Espresso Informativo. Agregó que, en varios casos, las instalaciones se realizan sin autorización o sin seguimiento posterior.
El control sobre estos tendidos presenta limitaciones. Según explicó, algunas empresas cuentan con contratos con la Ande y cumplen con el retiro o mantenimiento de sus redes. Sin embargo, otras operan fuera de ese esquema, lo que dificulta la fiscalización.
Además de la Ande, otras instituciones como Compañía Paraguaya de Comunicaciones (Copaco) también poseen infraestructura en la vía pública, lo que vuelve más compleja la identificación de responsabilidades.
El funcionario reconoció que existe un desorden en este aspecto y que la institución realiza retiros en la medida de sus posibilidades. La situación, no obstante, sigue generando riesgos.


