El concejal Humberto Blasco denunció un inminente daño patrimonial contra la Municipalidad de Asunción debido a la intención de ceder tierras estratégicas de la zona costera al Gobierno Nacional sin compensación financiera. El edil explicó que el predio denominado Ecobahía, situado en las inmediaciones de General Santos, representa un activo inmobiliario de 20 millones de dólares que el municipio pretende transferir a título gratuito para un proyecto de viviendas sociales.
Blasco enfatizó que este terreno fue recuperado mediante la emisión de bonos municipales G3 que los ciudadanos capitalinos seguirán pagando hasta el año 2035, por lo que entregar la propiedad sin que el Estado asuma la deuda constituye un fraude financiero. Esta advertencia fue realizada durante su intervención en El Programa Ese a través de La Tribu 650 AM, donde remarcó que los asuncenos quedarán con la obligación financiera de una mejora que ya no pertenecerá al patrimonio local.
El impacto de los bonos municipales y el desbalance financiero.
La parcela de 3,3 hectáreas afectada por la adenda del convenio con el Banco Mundial fue diseñada originalmente como un suelo inmobiliario rentable destinado a generar ingresos que permitieran cancelar los créditos utilizados para su refulado.
El legislador municipal señaló que estas tierras figuran actualmente como un activo clave en el balance de la municipalidad, equilibrando contablemente las pérdidas operativas de la institución, por lo que su transferencia a valor cero provocará un agujero patrimonial injustificable. Según su visión técnica, si el Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones desea disponer del inmueble para sus planes de resiliencia urbana, debe liberar a los contribuyentes asuncenos de la carga de la deuda o reembolsar lo invertido, evitando que el municipio asuma el costo financiero de un proyecto de carácter nacional.
Incumplimiento de promesas estatales y pedido de audiencia pública.
La desconfianza institucional hacia los compromisos del Gobierno Nacional se fundamenta en una serie de obras compensatorias que nunca fueron ejecutadas en la capital, tales como la reparación de la avenida Artigas o el vallado del Jardín Botánico. El edil advirtió que la promesa de compensar el despojo con un nuevo refulado de 13 hectáreas carece de proyectos ejecutivos, licitaciones o permisos ambientales que respalden su ejecución técnica inmediata.
Ante este escenario, Humberto Blasco solicitó formalmente que el tema sea debatido en una audiencia pública con la participación de vecinos y representantes de la sociedad civil antes de que el dictamen sea tratado en la Junta Municipal. Para el concejal, una negociación decente requiere que el Estado central rescate la deuda financiera de los bonos para que la transacción no represente un despojo definitivo de los activos municipales.


