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Integrar la naturaleza al diseño de ciudades como reto de sostenibilidad

Especialistas advierten que el crecimiento urbano desordenado y la falta de planificación territorial generan impactos directos sobre los ecosistemas…

| Por La Tribuna
Uno de los grandes retos del urbanismo actual es diseñar ciudades capaces de convivir con los ecosistemas naturales en lugar de eliminarlos.

Especialistas advierten que el crecimiento urbano desordenado y la falta de planificación territorial generan impactos directos sobre los ecosistemas y también sobre la calidad de vida de la población. La integración de la naturaleza en el diseño de las ciudades aparece como uno de los principales retos para el desarrollo urbano sostenible.

El crecimiento de las ciudades en nuestro país plantea desafíos cada vez más visibles para el urbanismo contemporáneo. La expansión inmobiliaria, la ocupación de territorios sensibles y la falta de planificación territorial están generando presiones sobre ecosistemas que históricamente formaron parte del paisaje natural de las zonas urbanas.

La bióloga Sara Escobar, investigadora vinculada a estudios de conservación, advierte que uno de los problemas más evidentes es el desarrollo urbano desorganizado, que muchas veces avanza sobre áreas ecológicamente sensibles como humedales, arroyos o zonas de vegetación natural.

“Muchos loteamientos se realizan de forma indiscriminada, sin considerar las características ambientales del territorio. Eso genera ciudades que crecen de manera desordenada y terminan afectando tanto a la biodiversidad como a las propias comunidades que viven en esos espacios”, explicó.

De acuerdo con la especialista, cuando estos ecosistemas son alterados o directamente eliminados, por ejemplo mediante rellenos de humedales, se producen efectos que van más allá del impacto ambiental.

Estas intervenciones pueden afectar la disponibilidad de agua, alterar el funcionamiento natural del drenaje urbano y aumentar la vulnerabilidad de los barrios frente a fenómenos climáticos extremos que vivimos últimamente.

“Los humedales y arroyos cumplen funciones naturales muy importantes. Cuando se los modifica o se los rellena para urbanizar se pierde esa capacidad de regulación del agua y el problema termina trasladándose a la ciudad”, señaló.

Frente a este escenario, señala que uno de los grandes retos del urbanismo actual es diseñar ciudades capaces de convivir con los ecosistemas naturales en lugar de eliminarlos.

Escobar comenta que esta visión implica repensar la planificación urbana desde una perspectiva ambiental, donde los espacios naturales sean considerados parte de la infraestructura de la ciudad.

“Las ciudades no deberían tratar de eliminar estos espacios, sino integrarse a ellos. Los arroyos, los humedales o las áreas verdes estaban allí mucho antes de que se desarrollaran las ciudades”, indicó.

En Paraguay, uno de los problemas estructurales es la escasa planificación de infraestructura urbana vinculada al manejo del agua, como los sistemas de desagüe pluvial.

“En muchos municipios prácticamente no existen sistemas adecuados de drenaje. Eso demuestra que la planificación urbana aún tiene grandes déficits”, afirmó.

La especialista considera que el desarrollo de ciudades más resilientes requiere incorporar profesionales del urbanismo y la planificación territorial en los procesos de crecimiento urbano, así como políticas públicas sostenidas en el tiempo.

Experiencias internacionales de ciudades más sostenibles

A nivel internacional, algunas ciudades han comenzado a implementar modelos de planificación que buscan una mayor integración entre desarrollo urbano y naturaleza.

En varios países europeos y asiáticos, por ejemplo, los proyectos urbanos incorporan corredores verdes, recuperación de cauces naturales y diseños arquitectónicos adaptados al entorno ambiental.

“Existen experiencias en distintas partes del mundo donde se intenta construir ciudades más sostenibles, que respeten las características del territorio y reduzcan su impacto sobre el ambiente”, señaló Escobar.

Sin embargo, trasladar este tipo de modelos a contextos locales requiere planificación, marcos normativos claros y continuidad en las políticas públicas.

Según la especialista, la construcción de ciudades sostenibles no depende únicamente de acciones individuales, sino de decisiones estructurales que orienten el crecimiento urbano a largo plazo.

En varios países europeos y asiáticos, los proyectos urbanos incorporan corredores verdes, recuperación de cauces naturales y diseños arquitectónicos adaptados al entorno ambiental. Foto. Nanhu Park, en China. Ubicado en el distrito central de negocios.

A tener en cuenta

• Crecimiento urbano desordenado: la expansión inmobiliaria y los loteamientos sin planificación territorial están avanzando sobre humedales, arroyos y áreas naturales, alterando el equilibrio ambiental y aumentando la vulnerabilidad de las ciudades.

• Infraestructura urbana insuficiente: la falta de sistemas adecuados de drenaje pluvial y planificación urbana agravan problemas como inundaciones y degradación de ecosistemas que antes cumplían funciones naturales de regulación.

• Planificación urbana sostenible: especialista plantea la necesidad de integrar la naturaleza al diseño de las ciudades mediante políticas públicas sostenidas y planificación territorial que contemple protección de ecosistemas.

Planificación y convivencia

El desarrollo urbano en Paraguay enfrenta el desafío de ordenar su crecimiento sin comprometer los ecosistemas que forman parte del territorio. Arroyos, humedales y áreas verdes no deben ser vistos como obstáculos para la expansión de las ciudades, sino como elementos clave de su funcionamiento ambiental. Integrar estos espacios dentro de la planificación urbana permitiría mejorar la gestión del agua, reducir riesgos y construir entornos más sostenibles. La discusión sobre el modelo de ciudad cobra relevancia ante el avance de urbanizaciones que, en muchos casos, se desarrollan sin un ordenamiento territorial claro.

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