Un proyecto de cooperación entre Paraguay y Taiwán impulsa el desarrollo de la producción comercial de orquídeas mediante tecnología, capacitación y apoyo a productores. La iniciativa ya beneficia a cientos de personas y apunta a abrir mercados regionales.
El cultivo comercial de orquídeas comienza a consolidarse en Paraguay como un nuevo rubro productivo impulsado mediante cooperación internacional. A través de un proyecto conjunto entre el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y el Gobierno de Taiwán se busca desarrollar una industria capaz de producir flores de alta calidad para el mercado nacional y, a futuro, también para la exportación.
La ingeniera Liz Otazú, vocera del proyecto, explicó que la iniciativa apunta a fortalecer la floricultura local mediante la incorporación de tecnología y capacitación a productores.
El programa se centra principalmente en variedades comerciales como Phalaenopsis, conocida como orquídea mariposa, y Oncidium, ambas muy demandadas en el mercado ornamental.
“Apuntamos a desarrollar una industria de producción y comercialización de esta flor en Paraguay”, señaló la entrevistada.
Para lograrlo, el programa incluye la producción de plantines mediante tecnología especializada, el cultivo en invernaderos con control de temperatura y humedad, la capacitación de productores y el desarrollo de canales de comercialización.
Cooperación entre naciones
La iniciativa forma parte de la cooperación técnica entre Paraguay y Taiwán, con el apoyo del International Cooperation and Development Fund, organismo de cooperación del gobierno taiwanés. El proyecto contó con una inversión aproximada de USD 8 millones a lo largo de una década, desarrollándose en tres etapas entre los años 2015 y 2026.
El apoyo incluye no solo financiamiento, sino también transferencia de tecnología, introducción de variedades de alto valor comercial y asistencia técnica de especialistas taiwaneses y paraguayos.
Beneficios económicos son considerables
De acuerdo con la ingeniera Liz Otazú, técnica especialista del proyecto, la iniciativa genera diversos beneficios económicos para el país. Entre ellos se destaca la creación de fuentes de ingreso para productores.
El programa también contribuye a la generación de empleo. En sus inicios, benefició directamente a 51 productores organizados en asociaciones, pero con el paso del tiempo el número de participantes creció. “Hoy podemos decir que entre productores, vendedores y empleados de la industria se cuentan alrededor de 1.000 beneficiarios”, indicó Otazú.
Producción desplaza poco a poco a la importación
Además, la producción local permite sustituir parte de las importaciones de orquídeas que anteriormente llegaban desde el exterior. El proyecto también contempla el potencial de exportación en el mediano plazo, especialmente hacia mercados como Brasil y Argentina.
Cadena de producción en todo el país
En cuanto a la infraestructura productiva, la iniciativa cuenta con varios centros vinculados a la cadena de producción. Entre ellos se encuentra el primer centro de producción de orquídeas en la ciudad de Caacupé, además de un centro de exposición y venta en San Lorenzo.
A estas instalaciones se suman inversiones privadas en Capiatá y Luque, así como productores asociados que desarrollan sus pequeñas unidades de producción en distintos departamentos del país.
Hoy, las flores se venden en florerías, exposiciones especializadas y centros de venta dedicados a la producción ornamental, pero el objetivo a largo plazo es competir en mercados internacionales.
Con la incorporación de tecnología y apoyo institucional, el proyecto de orquídeas busca consolidar un nuevo nicho productivo que permita fortalecer la floricultura nacional y posicionar gradualmente a Paraguay como un productor competitivo.



