Las mujeres representan cerca del 64 % del total de beneficiarios del Programa Nacional de Becas Carlos Antonio López. Más de 2.300 paraguayas ya integran esta red académica que, a su vez, inspira a otras chicas a la formación en maestrías, doctorados y especializaciones en el exterior.
A 10 años de su creación, el Programa Nacional de Becas de Postgrado en el Exterior Don Carlos Antonio López (Becal) consolidó una comunidad académica en la que las mujeres tienen un protagonismo creciente. Actualmente, 2.397 becarias y exbecarias forman parte de esta red de profesionales paraguayas que apostaron por la formación académica avanzada en universidades del mundo.
Según datos difundidos por el programa impulsado por el Gobierno Nacional, las mujeres representan alrededor del 64% del total de beneficiarios, lo que refleja una fuerte presencia femenina en áreas vinculadas al conocimiento científico.
Desde su puesta en marcha, Becal otorgó a mujeres paraguayas 1.234 becas de maestría, 257 de doctorado, 20 de posdoctorado y cinco de especialización. A estas cifras se suman 296 programas de entrenamiento docente y 196 becas de movilidad de grado, además de 389 becas de idiomas desarrolladas en Paraguay para fortalecer las competencias académicas de las participantes.
Para Fátima Franco, coordinadora general del programa, este crecimiento refleja el fuerte compromiso de las mujeres con la formación académica y el desarrollo profesional.
Destacó que las estudiantes paraguayas se distinguen por su desempeño en las mejores universidades del exterior.
Una comunidad que se mantiene activa
El vínculo entre las becarias y el programa no termina cuando finalizan sus estudios. Quienes acceden a una beca tienen la obligación de retornar al país y aportar con su conocimiento al desarrollo nacional.
Cada año el programa realiza un seguimiento a través de encuestas que permiten conocer en qué ámbitos se desempeñan las exbecarias y cómo contribuyen al sistema académico, científico o profesional del Paraguay.
Según la coordinadora, esta relación permanente también genera una red de apoyo entre las propias beneficiarias.
“Las exbecarias suelen asesorar a quienes están pensando en postular. También compartimos sus historias en nuestras redes sociales para inspirar a otras mujeres a tomar la decisión de estudiar en el exterior”, comentó. Gracias a estas acciones, la comunidad académica creció de forma sostenida durante la última década.
Formación sin límites de edad
Uno de los aspectos que más destacan las autoridades del programa es que Becal no establece límites de edad para postular. Las convocatorias incluyen oportunidades para cursar maestrías, doctorados y posdoctorados en universidades del exterior, así como programas de especialización. Además, el programa ofrece otras modalidades de apoyo académico, como las becas de movilidad internacional para estudiantes de grado. Estas permiten realizar un semestre de intercambio en universidades extranjeras mientras se cursa una carrera en Paraguay, lo que brinda la posibilidad de conocer otros sistemas educativos y culturas académicas.
“Muchos estudiantes que realizan movilidad internacional luego se animan a postular a maestrías o doctorados. Incluso, en algunos casos, las propias universidades del exterior les ofrecen continuar sus estudios con financiamiento propio”, señaló.
La creciente participación femenina en estas oportunidades de formación avanzada no solo refleja una mayor presencia de mujeres en la academia, sino también el fortalecimiento de una comunidad científica capaz de impulsar el progreso nacional.



