El Ministerio de Trabajo presentó una nueva reglamentación administrativa orientada a prevenir, detectar e investigar situaciones de discriminación, violencia y acoso en los lugares de trabajo. La ministra Mónica Recalde señaló que las denuncias en su mayoría son presentadas por mujeres.
El Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social presentó un nuevo protocolo de prevención para que los entornos laborales estén libres de violencia. El mismo establece mecanismos para prevenir, atender e investigar casos de discriminación, acoso y violencia en el ámbito laboral.
La nueva reglamentación reemplazaría a la Resolución 388/2019, que se aplicaba principalmente de forma reactiva una vez ocurrido el hecho, e introduce un enfoque preventivo que busca anticipar y gestionar estas situaciones dentro de las empresas.
Durante la presentación del instrumento, la ministra de Trabajo, Mónica Recalde, explicó que el protocolo permitirá a las organizaciones contar con herramientas claras para identificar y actuar ante situaciones de violencia laboral.
“Hoy las empresas van a poder contar con un instrumento que les permitirá determinar las situaciones que ocurren dentro de sus establecimientos, principalmente cuando se dan hechos de mobbing, acoso sexual, acoso laboral o maltrato psicológico”, señaló.
Indicó además que la normativa incorpora mecanismos de control por parte del Ministerio y contempla procedimientos para investigar denuncias y establecer responsabilidades.
Protección ante violencia interna y de terceros
El nuevo protocolo contempla situaciones de violencia que pueden darse entre compañeros de trabajo, entre superiores y subordinados, o incluso por parte de personas externas a la empresa.
Según explicó la ministra, el instrumento incorpora por primera vez medidas para proteger a los trabajadores que mantienen contacto con el público y pueden ser víctimas de agresiones. “Algo innovador que incorpora este protocolo es que también va a proteger a los trabajadores contra violencia de terceros, porque tenemos muchos casos donde el trabajador está expuesto al público y puede ser amedrentado”, indicó.
Asimismo, el mecanismo prevé medidas preventivas dentro de las empresas, entre ellas la posibilidad de reubicar temporalmente a la víctima para evitar que comparta el mismo espacio laboral con la persona denunciada.
Denuncias y responsabilidades
De acuerdo con el Ministerio de Trabajo, durante el 2025 unas 3.000 personas acudieron a la institución para recibir asesoramiento sobre posibles situaciones de violencia laboral. Sin embargo, solo una pequeña proporción de esos casos derivó en denuncias formales.
“Hemos hecho 3.000 asesoramientos el año pasado, pero solamente el 8% terminó en una denuncia formal”, explicó la ministra. Según señaló, el temor a represalias o la falta de claridad sobre los mecanismos de denuncia siguen siendo factores que limitan la formalización de estos casos.
Recalde añadió que cerca del 90% de las denuncias fueron presentadas por mujeres.
Obligaciones para las empresas
La nueva normativa establece que las empresas deberán incorporar protocolos de prevención de violencia laboral en sus reglamentos internos. Las organizaciones tendrán un plazo de seis meses para adecuarse a las disposiciones, mientras que el Ministerio de Trabajo realizará tareas de seguimiento y control.
Las denuncias deberán presentarse inicialmente dentro de la empresa, que tendrá la obligación de abrir una investigación y comunicar el inicio del proceso al ministerio en un plazo de tres días hábiles.
En caso de que la empresa no atienda la denuncia o se trate de situaciones que involucren a directivos o propietarios, el Ministerio de Trabajo podrá intervenir directamente mediante inspecciones laborales.


