El Centro Paraguayo-Japonés fue el escenario del encuentro anual de exbecarios del Ministerio de Educación de Japón. Los veteranos recibieron con alegría a quienes pronto viajarán a estudiar, fortaleciendo el vínculo cultural en el año en que se cumplen 90 años de la inmigración japonesa.
El pasado 4 de marzo, el Centro Paraguayo-Japonés se llenó de emoción y alegría durante el encuentro anual de exbecarios del Monbukagakusho, el Ministerio de Educación japonés. La cita reunió a quienes ya vivieron la experiencia de estudiar en Japón y a quienes se preparan para cumplir sus sueños como nuevos becarios.
El anfitrión de la noche fue el embajador de Japón en Paraguay, Katsumi Itagaki, quien destacó la importancia de este encuentro como un espacio para fortalecer los lazos de amistad y colaboración entre nuestras naciones.
Los exbecarios dieron una cálida bienvenida a los nuevos estudiantes con un enérgico “¡Ganbatte!” (¡ánimo!), símbolo de aliento y motivación para quienes próximamente emprenderán su primer viaje como estudiantes internacionales.
Las becas del Monbukagakusho son ayudas financieras completas ofrecidas por el gobierno japonés para que estudiantes extranjeros realicen estudios de pregrado, posgrado, o especializaciones técnicas en universidades de Japón. Cubren matrícula, pasajes aéreos y un estipendio mensual para manutención
Un espacio de consejos para afrontar el desafío
Más que una ceremonia de bienvenida, la jornada fue un espacio para compartir experiencias y consejos. Los experimentados ofrecieron recomendaciones sobre la vida académica y cultural en Japón, orientando a los nuevos becarios sobre cómo aprovechar al máximo esta oportunidad.
El evento también tuvo un fuerte componente humano: se trató de un reencuentro que permitirá, de aquí en adelante, mantener viva la red de apoyo entre quienes compartirán esta experiencia de intercambio educativo.
Un año significativo para Japón
El encuentro adquiere un significado especial en este 2026, año en que se celebra el 90° aniversario de la inmigración japonesa al Paraguay, un hito que refuerza la historia de colaboración y afecto entre nuestros países.
“Más que un encuentro formal, esto es un puente de amistad que nos une y nos fortalece”, comentó uno de los exbecarios presentes.
Mientras los nuevos estudiantes se preparan para hacer las maletas, los exbecarios y el embajador les desearon todo el éxito posible, recordándoles que los acompañarán desde Paraguay.
La noche cerró con la certeza de que, más allá de la educación y la riqueza cultural, hay un vínculo duradero entre dos naciones y sus ciudadanos.



