Un bus que perdió los frenos en San Bernardino destruyó el vehículo de una trabajadora mientras realizaba un servicio de excursión. La unidad no tenía permiso para circular fuera de su itinerario y generó una enorme pérdida material a la afectada, pues su auto era su herramienta de trabajo.
Un accidente ocurrido el pasado 8 de febrero en San Bernardino dejó a una trabajadora y a su hija en una situación crítica: un bus perdió los frenos mientras descendía por una calle empinada y, al retroceder, destruyó completamente su vehículo.
La afectada, Limpia Chamorro, relató que la unidad circulaba sin seguro para terceros, habilitación municipal ni inspección técnica vehicular y que tampoco estaba incluida en la nómina oficial de la línea 79 de la empresa San Miguel, a la que, según su logotipo, pertenecía. “Nos chocaron mientras estábamos en el semáforo. El bus llevaba alrededor de 70 personas, incluidos menores, y el chofer huyó tras el impacto. El costo de la reparación de mi vehículo es de G. 20 millones; yo no tengo esa plata”, expresó Chamorro.
Vehículo quedó inutilizado
Según relató a La Tribuna el abogado de la afectada, Juan José Berni, los ocupantes del bus descendieron luego del accidente amenazando de muerte a las afectadas, lo que fue registrado en videos. La conductora debió solicitar el circuito cerrado de comercios cercanos y traer su vehículo en grúa, ya que quedó inutilizado.
El defensor resaltó que el bus de la línea 79, propiedad de Camila Santos, circulaba realizando transporte turístico fuera del itinerario autorizado. “Destruyó la parte frontal del automóvil, se dio a la fuga y puso en riesgo a la vida de mi cliente y su hija. El vehículo no tenía permiso de la Dirección Nacional de Transporte (Dinatran) y circulaba fuera del itinerario municipal autorizado”, indicó Berni.
Por su parte, el abogado de la empresa, Eduardo Agüero, aseguró que la unidad no pertenece a la flota oficial de la línea 79 ni a la empresa San Miguel. Explicó que en septiembre pasado una persona identificada como Giovanni Rivas intentó alquilar su bus a la flota de la compañía, pero no cumplió con los requisitos de inspección y seguro, por lo que se le denegó la autorización. Sin embargo, Rivas igualmente pintó el logo de la empresa y ofreció servicios de excursión sin permiso de San Miguel.
Dicen que ese bus no pertenecía a la empresa
El abogado de la contraparte insistió que la empresa no es responsable de la unidad y que todas las unidades que forman parte de la línea 79 cuentan con seguro, habilitación e inspección técnica. Señaló que igualmente escucharon la demanda de Limpia Chamorro, teniendo en cuenta que el bus tenía el nombre de San Miguel, pero que sus pedidos “eran excesivos”. “La señora pedía la compra de un vehículo nuevo, por lo que, aunque la señora Camila intentó ayudar, la responsabilidad legal recae sobre el titular del bus, Giovanni Rivas”, subrayó el abogado Eduardo Agüero.
La afectada hizo la denuncia a la Fiscalía de su ciudad y busca ahora recuperar su vehículo, pero también pide que la seguridad de la gente esté garantizada.
La polémica pone en evidencia la necesidad de controles más estrictos en el transporte interno, para evitar que situaciones que pongan en riesgo vidas y propiedades.



