El Gobierno Nacional ya alcanzó el 50% de la meta de 500.000 nuevos empleos que había prometido el presidente Santiago Peña al inicio de su mandato, según los últimos datos analizados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). El estudio revela, entre otras cosas, que las mujeres siguen percibiendo ingresos menores que los varones, aun cuando ellas tienen más años de estudios.
El mercado laboral paraguayo cerró el año 2025 con cifras históricas en materia de ocupación, pero también con desafíos estructurales que siguen pendientes. El director del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Iván Ojeda, presentó los resultados de la Encuesta Permanente de Hogares, que evidencian un crecimiento sostenido del empleo, acompañado por una brecha salarial que continúa afectando a las mujeres.
Actualmente, Paraguay cuenta con 3.297.000 personas ocupadas. En comparación interanual, el incremento fue de aproximadamente 119.000 personas. Desde 2023, año en que asumió el presidente Santiago Peña, el crecimiento acumulado asciende a 242.000 nuevos ocupados, lo que implica que el Gobierno ya alcanzó la mitad de su meta de generar 500.000 puestos de trabajo, como lo había prometido el mandatario al comenzar su período.
Según especificó Iván Ojeda, el proceso fue escalonado. En 2023 se generaron 49.000 nuevos ocupados, en 2024 la cifra aumentó en 74.000 y en 2025 el salto fue cercano a 119.000. En paralelo, la tasa de desocupación cayó al 3,6 %, y es la más baja desde que se mide anualmente el mercado laboral. En términos absolutos, dijo el funcionario, unas 121.000 personas se encuentran desocupadas, lo que representa 26.000 individuos menos que el año anterior.
Ellos ganan más de un millón por encima de ellas
Sin embargo, detrás del crecimiento aparece una desigualdad persistente. El ingreso promedio nacional, que hace una década era de G. 2.077.000, asciende hoy a G. 3.379.000. Pero la diferencia por sexo es significativa, pues los hombres perciben mensualmente un promedio G. 3.815.000, mientras que las mujeres alcanzan G. 2.772.000. La brecha supera el millón de guaraníes.
Llama la atención que las mujeres registran levemente más años de estudio. Entre las mujeres de 15 años y más, el promedio es de 10,3 años de escolaridad, frente a 10,1 en los varones. Es decir, el mayor nivel educativo no se traduce automáticamente en mejores ingresos.
También persisten brechas en espacios de poder. En municipios y gobernaciones, el 80% de los escaños sigue ocupado por varones y solo el 20% por mujeres.
El crecimiento se concentró en tres motores principales. La industria sumó 45.000 nuevos ocupados, con especial impulso de la maquila, que generó 5.400 empleos. Además, crecieron también la fabricación y colocación de vidrios y la industria de la confección. La construcción incorporó cerca de 30.000 trabajadores adicionales, principalmente obreros privados, ayudantes y oficiales albañiles. El comercio, por su parte, generó 33.000 nuevos puestos, con fuerte presencia femenina como cajeras, vendedoras y trabajadoras por cuenta propia.
Paraguay aumentó su formalización laboral
Un dato relevante es la formalización. De cada 10 empleos creados, siete son formales y tres informales. En el último año, 80.000 personas lograron insertarse en la formalidad, alcanzando un total aproximado de 1.160.000 ocupados formales.
Paraguay arrastraba históricamente altas tasas de informalidad, por lo que el avance en formalización representa un cambio estructural importante.
Ahora que por fin el país avanza en cantidad y formalización de puestos de trabajo, el reto pendiente es que ese crecimiento se traduzca en igualdad real de oportunidades e ingresos.


