Conducir con un cigarrillo en la mano o cebarse tereré mientras se maneja puede salir caro. La inspectora Patricia Ferreira, vocera de la Patrulla Caminera, recordó que este tipo de conductas se encuadran como faltas graves, ya que implican que el conductor maneje con una sola mano y se distraiga.
“La sanción es de 6 a 10 jornales mínimos diarios”, explicó la inspectora. Actualmente, 10 jornales equivalen a G. 1.115.000, una cifra que supera ampliamente el millón de guaraníes. “Es mucho dinero, por eso advertimos a los conductores que se cuiden”, enfatizó.
Ferreira aclaró que no está prohibido llevar el termo o el equipo de tereré dentro del vehículo. Lo que no se debe hacer es conducir utilizando solo una mano, ya sea por sostener un cigarrillo, un mate o la guampa con bombilla. “No se puede circular sin tener el pleno dominio del rodado”, sostuvo.
Cualquier actividad que implique distracción
La normativa establece que el conductor debe mantener ambas manos al volante para garantizar el control del vehículo y reducir riesgos. Cualquier acción que implique distracción o disminuya la capacidad de reacción puede derivar en sanciones, especialmente en rutas nacionales donde la velocidad y el flujo vehicular aumentan el peligro.
En ese sentido, la vocera sugirió que, si el conductor desea tomar tereré o mate durante un viaje, lo haga acompañado. “Lo recomendable es que el acompañante cebe”, indicó, como una forma de evitar maniobras riesgosas y posibles multas.
¿Se multa o no por manejar con zapatillas?
Otro punto que genera confusión es el calzado. La inspectora aclaró que la Patrulla Caminera no multa por manejar en zapatillas. Sin embargo, explicó que esto podría constituir una infracción dependiendo de la ordenanza del municipio donde se circule, ya que las regulaciones locales pueden variar.
Desde la institución reiteran que el objetivo no es meramente sancionar a los conductores, sino prevenir accidentes. Las estadísticas demuestran que muchas colisiones se producen por distracciones mínimas al volante. Un segundo sin ambas manos en el control del vehículo puede marcar la diferencia entre un viaje seguro y un siniestro.
La recomendación final de la inspectora es evitar cualquier conducta que reduzca la atención o el dominio del rodado. Un cigarrillo o un sorbo de tereré pueden parecer gestos cotidianos, pero en la ruta pueden transformarse en una falta grave y en una multa que golpea fuerte el bolsillo.

