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Comunidad indígena “Takuaju Poty” recibe título de propiedad tras casi 30 años de espera

El Estado formalizó la entrega de 1.420 hectáreas a 26 familias en Capitán Bado, departamento de Amambay, garantizando su seguridad jurídica y arraigo territorial mediante un proceso interinstitucional que pone fin a décadas de incertidumbre.

| Por Raúl Coronel
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Foto: Gentileza

La comunidad indígena “Takuaju Poty” celebró esta semana un hito fundamental para su historia y supervivencia cultural. En un acto que consolida un derecho largamente postergado, se concretó la transferencia formal del título de propiedad sobre un total de 1.420 hectáreas ubicadas en el sector conocido como “Parahe Histórico”, beneficiando directamente a 26 familias que habitan el lugar.

La transferencia se realizó a favor del Instituto Paraguayo del Indígena (INDI) y, en el mismo acto, a nombre de la comunidad “Takuaju Poty”. Para los pobladores, contar con la titularidad formal de sus tierras significa seguridad, arraigo y la posibilidad de proyectar su desarrollo cultural, social y productivo sin el temor a la inestabilidad de la tenencia.

<b>Un proceso trabado desde 1996</b>

El camino hacia esta regularización comenzó hace casi tres décadas. En 1996, el INDI adquirió el inmueble de manos de Milton Medeiros; sin embargo, la transferencia formal nunca llegó a concretarse en los registros oficiales.

El destrabe de este expediente fue posible gracias a la preservación de los antecedentes documentales y, fundamentalmente, a la voluntad del heredero, Milton Felipe Medeiros. El acuerdo avanzó bajo el compromiso de que el INDI se hiciera cargo del fraccionamiento y los gastos administrativos.

El trabajo técnico de campo se desarrolló de manera articulada. Agrimensores del INDI y del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), a través del Proyecto de Inserción a los Mercados Agrarios (PIMA), trabajaron codo a codo con el propietario y los propios miembros de la comunidad, quienes participaron activamente en el relevamiento del terreno.

<b>Articulación institucional y destrabe burocrático</b>

El proceso administrativo requirió superar varios filtros. El plano fue presentado ante la Municipalidad de Capitán Bado en marzo de 2025 y posteriormente ingresado a la Dirección General del Servicio Nacional de Catastro. Tras sortear observaciones técnicas mediante gestiones institucionales, el fraccionamiento fue finalmente aprobado en noviembre de 2025.

Al tratarse de una transferencia de propiedad privada a favor del INDI y de una comunidad indígena, la operación debió gestionarse ante una escribanía de registro particular y no a través de la Escribanía Mayor de Gobierno. Los honorarios fueron cubiertos por el Proyecto PIMA, lo que reafirmó el éxito del acompañamiento interinstitucional. El último eslabón del trámite se cerró con la obtención de la Constancia de Exoneración de RUC ante la Dirección General de los Registros Públicos.

<b>Tierra, memoria y dignidad</b>

Más allá de los complejos procedimientos burocráticos, la firma de este título representa un acto de justicia y reparación histórica. Con esta acción, el Estado paraguayo da un paso concreto en el fortalecimiento de los derechos territoriales indígenas, consagrados tanto en la Constitución Nacional como en convenios internacionales.

La entrega del título reafirma un principio fundamental para los pueblos originarios: la tierra no es solo un bien de valor económico, sino el territorio sagrado donde se protege la identidad, la vida comunitaria, la memoria y el futuro de todo un pueblo.

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