La Escuela Básica N.º 278 Doctor Raúl Peña, ubicada en la compañía Cabañas de Caacupé, inició el período lectivo 2026 con mayor emoción, pues se encuentra en su año centenario. Múltiples proyectos pedagógicos formarán parte de las actividades que desarrollarán los 625 alumnos y 45 docentes para celebrar su historia.
Mientras en el área metropolitana el inicio de clases suele estar marcado por el apuro y el ruido, en la compañía Cabañas de Caacupé el regreso a las aulas tiene otro ritmo, uno mucho más pausado, más cercano y comunitario. En esta localidad, la Escuela Básica N.º 278 Doctor Raúl Peña abrió sus puertas de una manera muy especial, pues este es su año centenario.
“Empezamos con muchas motivaciones para celebrar. Estamos emocionados”, expresó Sonia Franco, directora, en entrevista con La Tribuna. Y la emoción no es solo por cumplir cien años, sino por todo lo que esa historia significa.
A lo largo de las décadas, esta escuela formó generaciones de estudiantes que luego se destacaron como profesionales. En sus aulas enseñó incluso la exministra de Educación Celsa Bareiro, quien fue profesora de grado. Ese dato refleja el impacto que puede tener una escuela del interior en la construcción del país.
Educación completa sin salir de la comunidad
La institución cuenta actualmente con 625 alumnos y 45 docentes, y ofrece educación formal desde el prejardín hasta el 9.° grado. Justo al lado funciona el colegio con el mismo nombre, donde los estudiantes pueden continuar el nivel medio, consolidando así su vida estudiantil completa dentro de la comunidad.
Aquí, dice la directora, la educación se desarrolla “con más tranquilidad”. “Los niños son disciplinados, los padres respetuosos y el vínculo entre escuela y comunidad es estrecho”, describe.
La disciplina que se maneja en la escuela no es una imposición rígida, sino una herencia institucional. Sonia Franco recuerda con admiración a la exdirectora María del Rosario Cousiño, quien con un estilo exigente convirtió a la escuela en una institución modelo.
Maestras se mantienen alegres y activas
En ese entramado de memoria y presente sobresalen figuras entrañables como la de Norma Gauto, maestra de quinto grado que se encuentra en período jubilatorio, pero sigue siendo una docente “alegre y creativa”, según describe su directora. “Se dice que la maestra no envejece porque la actitud de los niños es contagiante. A las maestras que se están por jubilar y a las ya jubiladas, que solemos invitar a nuestros festejos, las vemos igual de sonrientes que hace algunos años atrás”, comenta la directora Sonia Franco.
Nivel Inicial equipado y climatizado

En infraestructura, el crecimiento fue notable, cuenta la directora. El Ministerio de Educación y Ciencias (MEC) construyó recientemente dos salas, mientras que la Gobernación refaccionó otras dos aulas con baños sexados y además donó un parque temático. El Nivel Inicial está equipado y climatizado gracias a un proyecto conjunto entre padres y docentes. “El Nivel Inicial que tengo está por encima de cualquier institución”, cuenta la directora con orgullo.
El centenario no estará marcado únicamente por festejos, sino que la apuesta será pedagógica. Los estudiantes trabajarán la historia de la escuela, investigarán sobre docentes que pasaron por sus aulas, harán redacción creativa, exposiciones, excursiones y festivales.
La educación de los niños y adolescentes definitivamente no termina en el departamento Central. La escuela Raúl Peña nos recuerda que en el interior también se construye un país con compromiso, vocación y, por qué no, un poco más de calma.


