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Viajar en buses de los años 80 cuesta G. 3.400 ante inacción municipal

La tarifa de los buses internos pasó de G. 2.800 a G. 3.400 en enero. Empresarios justifican la suba hablando de la ausencia de subsidios, mientras p…

| Por La Tribuna
La línea 6 es muy necesaria para los pasajeros, que se ven obligados a pagar G. 3.400 aunque sea un golpe al bolsillo.

La tarifa de los buses internos pasó de G. 2.800 a G. 3.400 en enero. Empresarios justifican la suba hablando de la ausencia de subsidios, mientras pasajeros reclaman servicio caro y en unidades del siglo pasado. Piden intervención municipal y coordinación con el sistema metropolitano.

La sorpresa fue grande para los usuarios de los buses internos de Asunción. En enero, la tarifa se elevó de G. 2.800 a G. 3.400. Para muchos, el aumento se siente injusto, sobre todo al subirse a unidades que muestran un desgaste notorio producido por décadas de uso. Ventanas rotas, asientos gastados y motores que generan polución sonora, además de humo negro. El trayecto, tedioso y desigual, es un recordatorio constante del deterioro que acumula el sistema de buses internos de Asunción.

Teófilo Morales, empresario de transporte, propietario de la línea 6 “Poá Renda”, y presidente de la Coordinadora de Empresas de Transporte de Asunción, explicó que la suba de pasajes es la única vía para mantener los buses en circulación. “No tenemos subsidio; si no ajustamos el pasaje, no podemos sacar las unidades a las calles”, afirmó. Morales mostró una resolución municipal que respalda el incremento y destacó que la normativa permite operar unidades con hasta 20 años de antigüedad, justificando así la existencia de las vetustas unidades que recorren la ciudad.

“Reforma debe partir de la Municipalidad”

Desde la perspectiva de los pasajeros, la situación es insostenible. Mauricio Maluff, presidente de la plataforma ciudadana Opama (Organización de Pasajeros del Área Metropolitana de Asunción), señaló que el servicio se deteriora constantemente. “Los buses internos de Asunción se vuelven cada vez más precarios. La reforma debe partir de la Municipalidad, porque hoy los empresarios privados no tienen obligación legal de renovar sus flotas”, sostuvo.

Maluff también destacó la falta de coordinación entre los entes responsables. “No podemos, con esta integración metropolitana, tener un transporte interno que funcione sin el control del Viceministerio de Transporte”, reclamó. Denunció, por ejemplo, que la línea 16 no ha sacado un solo bus a la calle durante meses, alegando dificultades para costear el combustible, aunque mantiene los derechos del itinerario con anuencia municipal.

Un golpazo al bolsillo

El impacto del aumento que golpea el bolsillo se percibe en cada parada. Pasajeros esperan bajo el sol o la lluvia y suben desanimados a las inseguras unidades. La sensación de precariedad es constante y es innegable el abandono en el que está el sistema.

Usuarios y organizaciones coinciden en que el transporte interno de Asunción requiere una reforma estructural, con renovación de flotas, control de antigüedad, tarifas justas y coordinación efectiva con el Viceministerio de Transporte. La suba de enero puso en evidencia años de descuido, falta de planificación y la fragilidad de un sistema que depende casi exclusivamente de la gestión de los empresarios.

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