Con el firme objetivo de mejorar la calidad de vida de las poblaciones chaqueñas, el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) llevó a cabo una serie de jornadas de trabajo, monitoreo y capacitación en diversas comunidades del departamento de Boquerón.
Estas intervenciones se enmarcan en el Proyecto AbE Chaco, una iniciativa implementada por la cartera estatal que cuenta con el apoyo estratégico del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y el financiamiento del Fondo de Adaptación.
Monitoreo en terreno y trabajo conjunto
Durante el reciente despliegue, el equipo técnico del Mades visitó a las familias de las comunidades de General Díaz, Kilómetro 4, Pozo Hondo y Jasyendy. El propósito central de los encuentros fue dialogar con los pobladores y evaluar en el terreno los avances de los proyectos vinculados al desarrollo social y económico.
El trabajo de verificación garantizó que las inversiones lleguen de manera efectiva a las familias. Entre las principales acciones supervisadas se destacan:
- Infraestructura hídrica: Inspección del correcto funcionamiento de los tanques de agua y el uso de los insumos entregados.
- Producción de alimentos: Seguimiento al desarrollo de las huertas familiares, la producción avícola y la cría de ganado menor.
- Planificación comunitaria: Revisión conjunta de las acciones pendientes para avanzar de forma ordenada, fortaleciendo la organización y el trabajo articulado entre el Estado y la población.
Mujeres de Jasyendy lideran la adaptación climática
Uno de los puntos más destacados de la visita tuvo lugar en la comunidad de Jasyendy, donde el Ministerio desarrolló una capacitación práctica orientada específicamente a grupos de mujeres. El taller se centró en la producción de forraje verde hidropónico, una alternativa innovadora y vital para garantizar la alimentación del ganado menor, incluso durante los severos periodos de sequía.
Esta iniciativa, que fue priorizada por las propias participantes, les permitió aprender paso a paso cómo producir el forraje y qué insumos utilizar para implementarlo directamente en sus hogares. Esta práctica no solo busca asegurar la alimentación de los animales, sino que refuerza el rol protagónico de las mujeres como motor de desarrollo y garantes de la seguridad alimentaria local.
Una gestión de cercanía
De acuerdo con el Ministerio, este despliegue responde a las directrices de trabajo del ministro Rolando De Barros Barreto, quien impulsa una gestión ambiental caracterizada por la presencia activa en el territorio. El enfoque principal es acompañar de forma directa y continua a las comunidades más vulnerables del país, asegurando que las políticas de adaptación climática se traduzcan en mejoras reales para el día a día de la gente.


