Tras un grave accidente en el cruce de Luis María Argaña y Cacique Lambaré, la Municipalidad analiza si traslada de lugar el emblemático monumento de la Burrerita. Autoridades de tránsito aclaran que no es una rotonda y que la prioridad la marcan el semáforo, así como las señales viales.
Un accidente vial impactante volvió a poner en discusión el lugar que ocupa uno de los emblemas de la ciudad de Lambaré. El monumento de la Burrerita, ubicado en un punto neurálgico de la avenida Cacique Lambaré, quedó en el centro del debate cuando en la intersección con la avenida Luis María Argaña una joven que circulaba como acompañante de un motociclista sin casco sufrió heridas gravísimas en el cuero cabelludo. En el siniestro también estuvo involucrado un ómnibus que realizó una maniobra imprudente.
Carlos Cáceres, director de Tránsito de la Municipalidad, explicó a La Tribuna que el hecho encendió la discusión pública sobre si el monumento interfiere o no en la circulación vehicular.
El problema es la imprudencia, dice director de Tránsito
Sin embargo, el funcionario fue enfático en que desde que la escultura se encuentra en ese punto, no se registró ningún choque directo contra ella. “Un conductor imprudente puede ocasionar siniestros en ese lugar o en cualquier otro”, sostuvo, subrayando que el problema de fondo es la falta de educación vial de los conductores.
Uno de los puntos de mayor confusión es la creencia errónea de que en el sitio existe una rotonda, pero desde el municipio lo descartan categóricamente. “Esto no es una rotonda; hay un semáforo instalado y señales horizontales en el asfalto. El que sabe de tránsito debe guiarse por lo que indica el semáforo, que marca con flechas hacia dónde está permitido girar”, explicó Cáceres. Reconoció, no obstante, que se puede mejorar la señalización y proyectan instalar encauzadores para ordenar mejor el flujo vehicular.
Mesa técnica evalúa eventual traslado
La mesa técnica conformada para evaluar el futuro del monumento está integrada por las direcciones de Tránsito, Desarrollo Urbano, Obras y Asesoría Jurídica. El análisis contempla aspectos como la seguridad vial, el impacto urbano y también cuestiones presupuestarias. “No estamos ajenos a modificar si es por seguridad vial”, resaltó el responsable de la Dirección de Tránsito de la ciudad.
El eventual traslado no es una decisión sencilla, pues la Burrerita es mucho más que un monumento. Inaugurada el 5 de junio de 1987, obra del escultor Francisco Javier Báez Rolón, fue creada en homenaje a las mujeres trabajadoras que, montadas en burros, llevaban productos al mercado. A lo largo de casi cuatro décadas, la estatua cambió de ubicación al menos cuatro veces debido a reordenamientos viales, generando siempre debate ciudadano.
Lambareños tienen fuerte sentido de pertenencia
“Algunos dicen que ya nos sacaron el cerro y ahora nos quieren sacar la Burrerita”, comentó el director, en alusión al sentimiento de pertenencia que despierta la Burrerita. Aclaró que, en caso de traslado, se analiza ubicarla sobre la avenida Luis María Argaña, cerca de la plaza y frente a la estatua del cacique, para que ambos emblemas queden visibles como carta de presentación en Lambaré.
Al tratarse de un patrimonio, para una eventual mudanza debe intervenir el Gobierno Nacional. A eso se suma un aspecto no menor: el presupuesto. “Es un gasto que hoy no está contemplado”, reconoció Cáceres. La decisión final quedará en manos de la Junta Municipal, a través de una minuta que podría elevar el intendente en los próximos días.
En un punto donde el tránsito se intensificó tras la habilitación de la conexión directa con Costanera Sur, la discusión trasciende lo simbólico. La planificación urbana y el patrimonio histórico se cruzan en esta conocida esquina. El desafío es encontrar el equilibrio entre memoria histórica e infraestructura.



