El estado de salud de Hugo Javier registra un progreso lento pero constante en el área de cuidados intensivos. El director del Hospital Nacional de Itauguá, José Espínola, explicó que el paciente se encuentra en una etapa de estabilidad neurológica y que ha mostrado avances en la movilidad de sus miembros y en el intento de comunicarse verbalmente, dentro del cuadro crítico generado por un traumatismo de cráneo grave y una meningitis secundaria.
Durante el reporte, el profesional detalló que el afectado ya responde de forma adecuada a órdenes sencillas como levantar las manos, cerrar los ojos o indicar zonas de molestia física. Asimismo, el médico destacó que se logró retirar la asistencia respiratoria mecánica hace más de 48 horas, por lo que el paciente se mantiene respirando mediante la cánula de traqueostomía con un aporte mínimo de oxígeno complementario.
En relación con el pronóstico a largo plazo, el especialista sostuvo que la probabilidad de que queden secuelas neurológicas es elevada, observándose actualmente un cuadro de bradipsiquia o lentitud en el tiempo de respuesta verbal y motora. Sin embargo, remarcó que la respuesta al tratamiento de fisioterapia motora y respiratoria superó las expectativas iniciales de la junta médica para este tipo de contusiones severas.
Respecto a la naturaleza de las lesiones, Espínola precisó que el paciente sufrió contusiones hemorrágicas frontales, un hematoma epidural y un sangrado leve en el tronco cerebral. La autoridad sanitaria aclaró que la fractura en la región frontal del cráneo —la zona de mayor resistencia ósea de la cabeza— requirió de una fuerza de gran impacto, descartando prácticamente que la lesión haya sido provocada por un golpe de puño convencional.
El director del centro asistencial mencionó que la institución mantiene un diálogo fluido con los fiscales del Ministerio Público para aportar los elementos técnicos que contribuyan al esclarecimiento del hecho. El cuerpo médico concluyó que, aunque el paciente permanece bajo tratamiento antibiótico para terminar de controlar la infección meníngea, el retiro paulatino del soporte artificial permite sostener un pronóstico de evolución favorable.


