Actualmente, en el mundo empresarial ya no alcanza con producir y vender. Para las industrias que buscan crecer, atraer inversiones o llegar a mercados internacionales también empieza a pesar cómo producen, cómo gestionan sus riesgos y qué impacto generan. Las exigencias ambientales, sociales y de gobernanza ganan espacio en las decisiones de clientes, inversionistas y cadenas globales de valor.
Ese cambio fue uno de los ejes del Segundo Congreso de Sostenibilidad Corporativa de la red empresarial Pacto Global, sede Paraguay, que se desarrolló este miércoles en el Aula Magna del Instituto del Banco Central del Paraguay, con participación de referentes del sector empresarial, autoridades y organismos internacionales.
“Los mercados están evolucionando y hoy las empresas enfrentan nuevas expectativas de clientes, inversionistas, consumidores y cadenas globales de valor”, explicó Cristina Cano, directora ejecutiva del Pacto Global Paraguay. A esto se suman cambios regulatorios que hacen que la transparencia y la gestión de riesgos tengan cada vez mayor relevancia.
Paraguay tiene empresas que ya comenzaron a transitar este camino. Actualmente, casi 150 organizaciones están adheridas al Pacto Global Paraguay, que busca acompañarlas con capacitación, herramientas y espacios de intercambio.
Integrar la sostenibilidad a la estrategia
Para Cano, el primer paso no necesariamente implica grandes inversiones. “El principal desafío suele ser saber por dónde empezar y cómo integrar la sostenibilidad a la estrategia de la empresa”, señaló. Si bien los costos iniciales y la resistencia al cambio pueden convertirse en obstáculos, el objetivo es avanzar de manera gradual, resaltó.
La clave, según la representante, está en dejar de tratar la sostenibilidad como un discurso paralelo al negocio y en pasar de la intención a la gestión. Esto implica establecer objetivos y medir resultados.
Grandes desafíos ante las nuevas condiciones del mercado
El encuentro puso sobre la mesa la relación entre sostenibilidad y competitividad, con discusiones sobre criterios ambientales, comercio internacional, innovación, inversión y desarrollo económico. La agenda incluyó conferencias magistrales, paneles, conversatorios y mesas redondas destinadas a abordar de manera práctica los desafíos que enfrentan las empresas ante las nuevas condiciones del mercado.
Entre los participantes estuvieron Hanny Cueva-Beteta, coordinadora residente de las Naciones Unidas en Paraguay; Miguel Castro Riberos, del Centro de Conducta Empresarial Responsable de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y punto focal para Latinoamérica y el Caribe; Katja Afheldt, embajadora de la Delegación de la Unión Europea en Paraguay; Alberto Sborovsky, viceministro de Comercio del Ministerio de Industria y Comercio, y Alberto Caballero, director general de Política Económica del Ministerio de Relaciones Exteriores, además de representantes del sector privado, organismos internacionales y la sociedad civil.
En Paraguay, la sostenibilidad empieza a dejar de ser solamente una cuestión de imagen para convertirse en una condición de competitividad.


