El 14 de agosto, en el marco de la Operación Redención, encabezado por la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) y el Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI), efectivos policiales llegaron hasta la comunidad indígena Tekoha Y’apo, del pueblo avá guaraní y tras un supuesto enfrentamiento, el líder Antonio Carrillo y el docente Catalino Correa, fallecieron.
La Conapi pidió a las autoridades competentes una investigación objetiva y transparente para determinar cómo se desarrollaron los acontecimientos y las actuaciones de las instituciones intervinientes.
La pastoral indígena afirmó que ningún conflicto territorial, económico, político o judicial puede convertirse en justificación para la violencia y llamó a evitar nuevos hechos, proteger a la comunidad Y’apo y garantizar la seguridad e integridad de sus miembros y el acceso garantizado a sus tierras. La Iglesia también exhortó a la sociedad a no naturalizar situaciones de violencia y la vulneración de derechos que afectan a nativos.


