La celebración se desarrolló con un triduo de misas desde el viernes 24 hasta el domingo 26 de julio, además del rezo del santo rosario. Como parte de la jornada, el párroco Nicolás Acosta realizó la unción con santo óleo a los más de 100 adultos mayores que asistieron y entregó obsequios con una estampa que contenía el mensaje del papa León XIV, así como la oración de este año.
El mensaje del Santo Padre de este año 2026 invita a cambiar la mirada sobre la vejez. Enfatiza que “los adultos mayores no deben ser considerados una carga que gestionar, sino un don que custodiar, personas con una historia, que siguen enriqueciendo a sus familias y comunidades”. Con respecto a la atención, resalta que no debe limitarse a cubrir sus necesidades, sino que implica reconocer su valor, escucharlos y brindarles un lugar activo dentro de la sociedad.
A pesar de las dificultades propias de la edad, una considerable cantidad de abuelitos se congregó en la celebración en la parroquia asuncena. La actividad contó con el acompañamiento del Apostolado de Vida Ascendente de esta comunidad religiosa. La jornada estuvo marcada por la frase que expresó el Santo Padre en su mensaje titulado “Yo no te olvidaré”, que refleja un llamado a reconocer a las personas mayores como integrantes valiosos de la sociedad, con experiencia y sabiduría para aportar a las nuevas generaciones.
La comunidad de San Antonio de Padua se sumó así a una fecha que buscó promover la cercanía y el acompañamiento hacia quienes siguen siendo parte fundamental de las familias y comunidades.


