La actividad comenzó el martes en el colegio Santa Teresa de Jesús, en Asunción, con una celebración eucarística presidida por monseñor Miguel Fritz, obispo del Vicariato Apostólico del Pilcomayo. La ceremonia contó con la presencia del nuncio apostólico Vincenzo Turturro y de los obispos Edmundo Valenzuela, arzobispo emérito de Asunción, Guillermo Steckling, obispo emérito de Ciudad del Este, y monseñor Gabriel Escobar, responsable de la Vida Religiosa ante la Conferencia Episcopal Paraguaya, quien estuvo a cargo de la homilía.
La jornada de formación se extenderá hasta el viernes bajo el lema “Llamados a cultivar la esperanza vocacional”, con actividades orientadas a la reflexión sobre el presente y futuro de la vida consagrada en Paraguay.
El monseñor Escobar destacó que la consagración religiosa nace de una experiencia de fe y no de una elección basada en intereses personales. El obispo advirtió que la vida religiosa pierde sentido cuando se limita a tareas, y destacó la alegría y esperanza para impulsar vocaciones. “La esperanza vocacional exige la paciencia del agricultor, debemos sembrar aunque nuestros ojos no lleguen a ver la cosecha”, subrayó.
En la apertura del encuentro, el cardenal Adalberto Martínez, arzobispo de Asunción, agradeció el trabajo que realizan las congregaciones religiosas desde sus distintos carismas. Destacó la presencia de los mismos en hospitales, hogares, comunidades indígenas y otros lugares.


