En el marco del proceso eclesiástico, la Santa Sede dispuso su apartamiento temporal de las actividades públicas mientras se analizan los antecedentes del caso.
El religioso confirmó que se pondrá a disposición de sus superiores durante el desarrollo de la investigación y aseguró que continuará colaborando con el proceso. López Romero negó haber cometido “cualquier abuso, ni acto de violencia, ni acoso sexual”.
La investigación se encuentra en curso y la Iglesia católica indicó que los hechos serán analizados conforme a los procedimientos establecidos. Según reportes internacionales, varias mujeres presentaron denuncias contra el arzobispo de Rabat, entre ellas testimonios que señalan presuntos comportamientos físicos considerados inapropiados.
Cristóbal López tuvo una extensa trayectoria en Paraguay, país donde llegó en 1984 como misionero salesiano y permaneció durante 18 años. Fue provincial de los salesianos del Paraguay y participó en iniciativas vinculadas a la comunicación y la vida religiosa antes de ser nombrado cardenal en 2019 por el papa Francisco.


