Solo el 7% de los paraguayos cuenta actualmente con un seguro médico privado, lo que equivale a cerca de 500.000 personas dentro de una población que depende mayoritariamente del sistema público o del pago particular ante una enfermedad o urgencia.
El dato fue señalado por el presidente de la Cámara Paraguaya de Medicina Privada (Capamep), Julio Ferrari, quien sostuvo que la baja cobertura representa uno de los principales desafíos del sector, aunque también trae consigo un amplio margen de crecimiento e inversión.
Actualmente, las 19 empresas que integran la cámara reúnen entre 380.000 y 400.000 beneficiarios. Al sumar otras coberturas privadas, el total del mercado alcanza aproximadamente 500.000 personas, sin superar el 7% de penetración a nivel país.
“No se trata de competir, sino de conectarnos”
Ferrari explicó que el objetivo del sector no se limita al crecimiento comercial, sino a mejorar el acceso a la salud mediante una mayor articulación entre el sistema público y el privado.
“No se trata de competir entre el IPS, el Ministerio de Salud o el sector privado, se trata de conectarnos”, afirmó, al plantear un modelo de complementariedad en el uso de infraestructura y servicios disponibles en ambos sistemas.
Se deben superar limitaciones regulatorias, dicen
El titular de Capamep indicó además que el crecimiento del seguro médico enfrenta limitaciones estructurales y regulatorias, entre ellas la situación de trabajadores que aportan al sistema público y al mismo tiempo contratan coberturas privadas.
Ferrari destacó que el futuro del sector está vinculado a la transformación digital, la personalización de los servicios y el uso de tecnología para mejorar la experiencia de los asegurados, anticipando problemas de salud. “Tenemos la oportunidad de ampliar la capacidad de atención, especialmente en el interior del país”, señaló.
El sector considera que el crecimiento de la medicina privada puede traer mucho beneficio a un mejor acceso a la salud de la población y también es un gran potencial de inversión, pero dependerá de una visión compartida entre actores del sistema sanitario, con mayor coordinación, innovación y enfoque en la prevención.


