La Ruta del Mbeju concluyó con la revelación de los locales más valorados por el público durante una expo gastronómica realizada en el Paseo La Galería. Entre los distinguidos apareció “La Cocina de Alonso”, de Capiatá, del emprendedor Enrique Alonso, que recibió el reconocimiento con la emoción de quien recuerda cada paso recorrido antes de llegar a este momento.
La iniciativa, impulsada por la feria Gastronomik, busca trazar un mapa con los mejores locales donde se prepara este tradicional plato típico. Los ciudadanos votaron a través de Instagram por sus propuestas favoritas. Participaron más de treinta locales que ofrecen delicias únicas en Asunción, Central, Paraguarí, Alto Paraná, Amambay, Itapúa y el Chaco.
“Reconocimiento a la excelencia”
En conversación con La Tribuna, el chef Enrique Alonso explicó que uno de los mayores desafíos fue conseguir la mayor cantidad posible de reacciones en las publicaciones relacionadas con La Ruta del Mbeju. El esfuerzo terminó convirtiéndose en una distinción que, según afirmó, honra años de trabajo.
El profesional señaló que durante la feria los visitantes buscaron principalmente las versiones rellenas, como las que contienen abundante queso mozzarella. Además, destacó que numerosos internautas compartieron fotografías de los productos y ayudaron a difundir el trabajo del local. Sobre la distinción recibida, afirmó que el reconocimiento otorgado por la organización de La Ruta del Mbeju representa una gran satisfacción y una valoración al esfuerzo realizado desde los inicios del emprendimiento.
Alonso y su esposa Gloria Cabañas viven en Capiatá y juntos ofrecen deliciosos productos, ya sea para el desayuno, almuerzo, merienda y cena. La carta incluye preparaciones dulces y saladas, café, licuados y panificados artesanales. “Nuestro caballito de batalla son las empanadas de masa quebrada que nosotros elaboramos”, explicó.
Entre sus productos más apreciados se encuentran cinco variedades de mbeju. “Tenemos el mbeju relleno de jamón y queso, la tradicional que es infaltable, con queso Paraguay y dulce de guayaba, de quesos mozzarella y cheddar, y también la caprese”, expresó el profesional.
Enrique recordó que inició su camino hace trece años junto a un grupo de amigos en el quincho de su casa. “Yo preparaba tortas y salíamos a vender a la calle. Luego cada uno tomó su rumbo, pero yo me quedé en el rubro gastronómico. Me casé y ahora trabajo con mi esposa”, relató.
La pandemia representó uno de los períodos más complejos. Sin embargo, nunca pensó en abandonar. “El mayor desafío siempre es el comienzo. Los procesos de legalización, habitación y aprobaciones sanitarias fueron difíciles, pero lo logramos. También, hoy gracias a Dios, todos nuestros empleados cuentan con seguro de IPS”, manifestó al afirmar que su perseverancia consolidó su emprendimiento generando actualmente fuentes de trabajo.


