La Fundación Saraki impulsa una transformación cultural profunda para garantizar la autonomía de las personas con síndrome de Down en coincidencia con la conmemoración mundial del 21 de marzo. La directora ejecutiva, María José Cabezudo, destacó que el mayor obstáculo para el desarrollo pleno de este colectivo reside en la sobreprotección familiar, una forma de discriminación invisible que limita severamente la independencia de los jóvenes. Esta fecha, elegida por la trisomía del par 21, sirve como plataforma para visibilizar que el apoyo debe reemplazar a la tutela restrictiva según lo conversado en La Pelu, por La Tribu 650 AM.
El marco jurídico paraguayo experimentó avances significativos con la transición del modelo de curatela hacia un sistema de apoyos que respeta los derechos civiles de los adultos con discapacidad. Bajo este escenario, la Secretaría Nacional por los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad (SENADIS) y las organizaciones civiles buscan que el cuidado no signifique la anulación de la voluntad individual. Los jóvenes actuales ya proyectan una vida independiente, demandando espacios de vivienda propios y la capacidad de tomar decisiones sobre su futuro sin la sombra de una tutoría permanente que les arrebate sus derechos fundamentales.
<b>Brechas en el sistema educativo y formación de competencias</b>
Sin embargo, la implementación de la Ley de Educación Inclusiva enfrenta barreras críticas debido a la falta de herramientas técnicas y condiciones adecuadas en las instituciones de enseñanza.
}El cierre de las escuelas especiales con fines de integración no se tradujo en una adaptación real de las mallas curriculares por parte del Ministerio de Educación y Ciencias (MEC). En consecuencia, muchos estudiantes atraviesan procesos de frustración al no encontrar contenidos significativos que se ajusten a sus capacidades cognitivas, terminando en una integración física en el aula que carece de una verdadera inclusión pedagógica y calidad académica.
La formación en oficios constituye el pilar fundamental para la inserción efectiva en el mercado laboral mediante alianzas estratégicas con el Sistema Nacional de Formación y Capacitación Laboral (SINAFOCAL) y el Servicio Nacional de Promoción Profesional (SNPP).
Las empresas nacionales demandan perfiles con síndrome de Down debido a su alta inteligencia emocional y habilidades blandas desarrolladas, factores que los convierten en colaboradores excepcionales bajo un entrenamiento adecuado. Por lo tanto, la Fundación Saraki enfoca sus esfuerzos en capacitar a los jóvenes en competencias específicas que aseguren un desempeño productivo y digno en diversos rubros del comercio y los servicios.
Finalmente, la educación afectiva y sexual se posiciona como un derecho humano esencial que debe abordarse desde la infancia para evitar la infantilización sistemática de los adultos.
La institución promueve talleres de habilidades sociales donde se establecen límites claros sobre el contacto físico y la interacción social, rompiendo con la mirada asistencialista de la “eterna niñez”. De esta manera, el proceso de inclusión real requiere una enseñanza concreta de las reglas sociales que prepare a las personas para enfrentar los desafíos y riesgos de la vida cotidiana con absoluta autonomía y seguridad emocional.


