El ex canciller Eladio Loizaga se mostró cauteloso ante el anuncio del gobierno venezolano sobre un plan de amnistía para presos políticos. Para el diplomático, este gesto no puede ser un acto aislado de "blanqueo", sino que debe estar acompañado por la apertura de centros de detención como El Helicoide y bajo la estricta mirada de organismos como la Cruz Roja o el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos.
Según explicó el doctor en La Tribu 650 AM, el gobierno de Maduro suele utilizar estas medidas para "ganar tiempo" y aliviar sanciones, sin que ello signifique una recuperación real de las libertades individuales o del estado de derecho.
Loizaga recordó su experiencia lidiando con la diplomacia chavista, describiéndola como agresiva e impulsiva, y enfatizó que Venezuela carece de instituciones creíbles. Para que una transición sea efectiva, como lo fue la paraguaya tras el golpe del 3 de febrero de 1989, se requiere un pacto real y el retiro de las fuerzas militares de la arena política. El ex canciller defendió la figura de María Corina Machado como la líder que logró consolidar a una oposición históricamente fragmentada, aunque reconoció que enfrenta el enorme desafío de una estructura de poder autoritaria que permanece intacta.
La carrera por la ONU y la oportunidad para América Latina
Otro tema clave abordado fue la sucesión de Antonio Guterres en la Secretaría General de la ONU. Loizaga confirmó que existe un fuerte criterio de rotación geográfica que favorece a América Latina para el próximo periodo. Entre las figuras mencionadas se encuentran la ex presidenta chilena Michelle Bachelet, la costarricense Rebeca Grynspan y el argentino Rafael Grossi. El diplomático explicó que, por primera vez en la historia de la organización fundada en 1945, cobra fuerza la posibilidad de que una mujer ocupe el máximo cargo, un factor que podría beneficiar a las candidatas de Chile y Costa Rica.
Sin embargo, aclaró que la elección no depende únicamente del apoyo simbólico de los países de la región, sino de un complejo proceso en el Consejo de Seguridad. Cualquier candidato debe contar con el aval de los cinco miembros permanentes (Estados Unidos, Rusia, China, Francia y el Reino Unido), ya que un solo veto anularía la postulación antes de llegar a la Asamblea General. Respecto a la posición de Paraguay, Loizaga sugirió que el país debe actuar con pragmatismo diplomático, evaluando qué figura garantiza mejor los intereses regionales por encima de cualquier "revanchismo" por disputas pasadas en otros organismos como la OEA.
El déficit de la Caja Fiscal desde la mirada diplomática
Fuera del ámbito internacional, el ex canciller también aportó su visión sobre la crisis de la Caja Fiscal en Paraguay. Destacó que el sector de los funcionarios públicos es actualmente superavitario, pero que su excedente es utilizado para cubrir el déficit de otros tres sectores contributivos. Para Loizaga, esta situación genera un debate necesario sobre la justicia del modelo previsional, donde los aportes de un sector terminan subsidiando la falta de sostenibilidad de otros, un problema que debe resolverse con criterios técnicos para no comprometer la estabilidad económica del país.
Finalmente, el doctor Loizaga resaltó la importancia de que la sociedad paraguaya se mantenga informada sobre los acontecimientos globales, ya que la posición que adopte el país en foros internacionales tiene consecuencias directas en sus relaciones bilaterales. En conclusión, el análisis del ex canciller dejó claro que tanto en el caso de Venezuela como en la elección de la ONU, la legitimidad institucional y el compromiso real de los actores políticos son los únicos caminos para alcanzar soluciones duraderas en la diplomacia moderna.


