Mundo

Goldfajn y Peña alinean inversiones y pasos clave del pacto con Europa

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, se reunió en Davos con el titular del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, en un …

| Por La Tribuna
El presidente del Grupo BID, Ilan Goldfajn, se reunió con el presidente de Paraguay, Santiago Peña, en Davos: respaldo al desempeño macroeconómico, impulso a la agenda privada (Paracel) y coordinación para avanzar el acuerdo Mercosur-UE fueron los temas en agenda.

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, se reunió en Davos con el titular del Grupo Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, en un encuentro centrado en la solidez macroeconómica del país, la agenda de crecimiento impulsada por el sector privado y los próximos pasos para destrabar la implementación del acuerdo Mercosur-Unión Europea.

Davos, Suiza. Tras la reunión, Goldfajn destacó públicamente que el organismo felicitó a Paraguay por su desempeño macroeconómico y por una estrategia de desarrollo con fuerte protagonismo empresarial. En particular, mencionó el proyecto Paracel como uno de los emprendimientos emblemáticos que, a juicio del BID, contribuye a mejorar la percepción de los mercados y a sostener o fortalecer las calificaciones crediticias del país.

En la conversación también se abordó cómo aprovechar la presidencia pro tempore de Paraguay en el Mercosur para avanzar, junto con los socios del bloque, en una hoja de ruta concreta hacia la siguiente etapa del entendimiento birregional con la Unión Europea. Según el presidente del BID, la coordinación con contrapartes europeas será determinante para convertir el acuerdo en inversiones, comercio y encadenamientos productivos, con beneficios tangibles en empleo y competitividad.

Goldfajn sostuvo que el Grupo BID está en condiciones de actuar como “puente” entre América del Sur y Europa. Ese rol, precisó, podría traducirse en asistencia técnica para políticas públicas, preparación y estructuración de proyectos, y mecanismos para movilizar capital privado. La intención, señalaron fuentes del Ejecutivo, es que la banca de desarrollo contribuya a transformar los compromisos del acuerdo en iniciativas financiables, con estándares y cronogramas claros.

Desde el Gobierno paraguayo, la reunión fue leída como un respaldo a la estrategia de atraer inversiones y escalar proyectos de infraestructura y producción en un contexto de competencia global por capital y cadenas de suministro. En ese marco, la estabilidad macro, la disciplina fiscal y el impulso a sectores exportadores fueron presentados como pilares para sostener la confianza de los inversores y ampliar la capacidad de financiamiento.

No es la primera vez que Goldfajn ofrece acompañamiento en este frente Días antes, el titular del BID ya había manifestado la disposición del organismo para apoyar la implementación del acuerdo Mercosur-UE “y generar impactos reales en beneficio de las personas”. En Davos, el mensaje se reforzó con el compromiso de articular a gobiernos y empresas para acelerar los preparativos técnicos que exige un pacto de esta magnitud, desde normativa y trazabilidad hasta logística y modernización productiva.

Ambas partes acordaron continuar el diálogo en marzo, cuando Paraguay será sede de las Reuniones Anuales del Grupo BID. De acuerdo con lo conversado, el evento incluirá un espacio específico dedicado al relacionamiento Mercosur-Unión Europea, con el objetivo de alinear prioridades, identificar proyectos estratégicos y sumar participación del sector privado.

La agenda se inscribe en la apuesta paraguaya por consolidar su perfil como plataforma productiva y logística en la región, mientras busca capitalizar su presidencia del Mercosur para imprimir tracción política a un acuerdo que, tras años de negociación, enfrenta el desafío clave de pasar del texto a la ejecución.

Fuentes cercanas a la conversación indicaron que, además del impulso político, uno de los focos fue la “preparación” para ejecutar el acuerdo: detectar cuellos de botella regulatorios, fortalecer capacidades de certificación y cumplimiento —en particular en estándares ambientales, sanitarios y de trazabilidad— y priorizar obras y servicios que reduzcan costos logísticos. Entre las líneas de trabajo aparecen corredores de transporte, modernización y digitalización aduanera, conectividad y energía para nuevas inversiones industriales. El BID, añadieron, ve margen para movilizar financiamiento y asistencia técnica de modo que las empresas, incluidas pymes, puedan adaptarse y aprovechar las oportunidades comerciales.

La expectativa es que, en Asunción, el capítulo Mercosur-UE sume mesas técnicas y citas con inversores, para traducir el diálogo político en proyectos concretos y un calendario de implementación verificable.

También te puede interesar

Últimas noticias