El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) de Venezuela dictaminó ayer sábado que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma la presidencia encargada del país. La magistrada Tania D’Amelio, presidenta de la Sala Constitucional, leyó la sentencia en cadena nacional para formalizar el traspaso de mando tras la operación ejecutada por fuerzas estadounidenses. Según el dictamen judicial, esta medida excepcional busca evitar la acefalía del Estado y garantizar la continuidad administrativa ante la ausencia del mandatario. De esta manera, el sistema judicial oficializa una estructura de mando que coloca a una mujer al frente de la nación por primera vez.
La designación ocurre bajo un clima de máxima tensión institucional y hermetismo en las esferas del poder nacional. Horas antes del pronunciamiento, Delcy Rodríguez manifestó que Nicolás Maduro sigue siendo el único presidente legítimo y denunció una agresión externa. No obstante, la funcionaria acató la resolución y activó de inmediato el Consejo de Defensa de la Nación para asegurar el funcionamiento de las instituciones. Por esta razón, el oficialismo intenta proyectar una imagen de cohesión mientras el alto mando militar ratifica su subordinación a la nueva autoridad ejecutiva.
Incertidumbre sobre la juramentación ante el nuevo Parlamento
El TSJ exigió la notificación inmediata de esta decisión al Parlamento y al alto mando militar, aunque omitió fijar la hora para el acto protocolar de asunción. La falta de una fecha específica para la juramentación genera dudas sobre el procedimiento formal que debe seguir la mandataria encargada en las próximas horas. No obstante, el Parlamento venezolano tiene prevista la instalación de su nuevo periodo legislativo este lunes 5 de enero de 2026. Fundamentalmente, las autoridades chavistas pretenden utilizar dicha sesión para legitimar el cargo de Rodríguez ante los observadores internacionales.
La administración de Washington manifestó que pondrá a prueba la gestión de Rodríguez antes de decidir cualquier tipo de reconocimiento oficial. Donald Trump advirtió que su gobierno supervisará las acciones de la nueva jefa de Estado encargada respecto a la seguridad regional. Por su parte, la oposición exige que se respete la voluntad popular y se inicie un proceso de democratización real en el país caribeño. En consecuencia, el ascenso de Rodríguez marca el inicio de una fase de incertidumbre institucional que definirá el rumbo de la crisis venezolana.


