Estados Unidos inició el domingo la persecución e incautación de petroleros vinculados a Venezuela para frenar la evasión de sanciones. Mientras el gobierno de Maduro denuncia “piratería” y recibe el respaldo diplomático de Rusia y China, la empresa Chevron continúa exportando crudo venezolano hacia territorio estadounidense bajo licencias específicas.
Estados Unidos (AFP). Estados Unidos inició el domingo la persecución en aguas del Caribe de otro petrolero presuntamente sancionado, dijo a la AFP un alto funcionario, cuando Washington aumenta la presión contra tanqueros relacionados con Venezuela.
El presidente Donald Trump anunció el 16 de diciembre un bloqueo de “buques petroleros sancionados” que navegan hacia y desde costas venezolanas, exigiendo la devolución de activos estadounidenses supuestamente robados por este país sudamericano rico en petróleo.
La “persecución activa” iniciada el domingo por la Guardia Costera ocurre un día después de que la misma fuerza incautara en esas aguas un segundo buque sospechoso de transportar petróleo venezolano sujeto a sanciones.
“Los guardacostas de Estados Unidos están en persecución activa de un navío sancionado que participa de la evasión ilegal de sanciones por parte de Venezuela. Iza una bandera falsa y es objeto de una orden de incautación judicial”, afirmó a la AFP un funcionario estadounidense bajo anonimato, confirmando reportes de prensa. La nave fue identificada por medios estadounidenses como el petrolero “Bella 1”, bajo sanciones estadounidenses desde 2024 por sus vínculos con Irán y el grupo proiraní libanés Hezbolá.
Según el sitio TankerTrackers, estaba en ruta hacia Venezuela y no llevaba carga. Las fuerzas estadounidenses se aproximaron al navío durante la noche del sábado e intentaron interceptarlo, reportó el diario The New York Times, que citó funcionarios no identificados. Sin embargo, el navío siguió su rumbo.
El canciller venezolano Yván Gil dijo el lunes que el país recibió nuevamente el respaldo de Rusia ante el bloqueo naval estadounidense. El ministro Serguéi Lavrov “expresó de manera firme la solidaridad de Rusia con el pueblo de Venezuela y con el presidente Nicolás Maduro Moros, y ratificó su pleno respaldo frente a las hostilidades contra nuestro país”, escribió Gil en Telegram.
Maduro agradeció también a su otro aliado, China, por “su firme defensa del derecho internacional y su rechazo a las prácticas de hegemonismo unilateral de Estados Unidos”. El apoyo ruso a Caracas no es preocupante para Washington porque Moscú tiene “las manos ocupadas” con la guerra en Ucrania, aseguró el secretario de Estado, Marco Rubio, la semana pasada.
Zarpa un petrolero de Chevron
Estas intervenciones se producen mientras Trump afirma que Venezuela utiliza el petróleo, su principal recurso, para financiar “el narcoterrorismo, la trata de personas, los asesinatos y los secuestros”.
Caracas lo niega. Entre los dos cargueros retenidos está el “Centuries”, interceptado el sábado por guardacostas durante una operación calificada por Caracas de “robo y secuestro”.
Una revisión de la AFP determinó que el “Centuries” no aparecía en la lista del Departamento del Tesoro de Estados Unidos de empresas e individuos sancionados. “El tanquero contiene petróleo de la sancionada PDVSA (la petrolera estatal venezolana)”, justificó entonces una portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly. Según ella, el buque navega bajo “bandera falsa y forma parte de la flota fantasma venezolana para traficar con petróleo robado y financiar el régimen narcoterrorista de Maduro”.
Al mismo tiempo, la gigante Chevron envió un petrolero desde Caracas a Estados Unidos, confirmó el domingo la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, sin mencionar los barcos interceptados. “Un buque de la empresa estadounidense Chevron ha zarpado de nuestro país con petróleo venezolano a bordo con destino a Estados Unidos, en estricto cumplimiento de la normativa y de acuerdo con los compromisos adquiridos por nuestra industria petrolera”, aseguró Rodríguez en Telegram.
Chevron obtuvo este año una nueva licencia para extraer crudo en Venezuela, lo que representa alrededor del 10% de la producción del país. Gil además, leyó una carta dirigida por Maduro a los países integrantes de Naciones Unidas y a los jefes de gobierno de Latinoamérica y el Caribe.
“El bloqueo y la piratería contra el comercio energético venezolano afectarán el suministro de petróleo y energía, incrementarán la inestabilidad de los mercados internacionales, golpearán las economías de América Latina y el Caribe y el mundo”, indicó la misiva.


