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La Unión Europea acelera para firmar el acuerdo con el Mercosur

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, dispone un viaje a Brasil para firmar durante la cumbre del Mercosur un acuerdo de asociació…

| Por La Tribuna
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Vista del puerto de Barcelona.

Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, dispone un viaje a Brasil para firmar durante la cumbre del Mercosur un acuerdo de asociación si los Estados miembro europeos le dan a tiempo el mandato, a fin de que el texto quede rubricado antes de fin de año.


Bruselas (EFE). La Unión Europea (UE) acelera esta semana los trabajos para poder autorizar la firma del acuerdo de asociación con el Mercosur el próximo sábado en Brasil, mientras Francia aún mantiene reticencias sobre el pacto.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, prevé viajar a Brasil para firmar el acuerdo en los márgenes de la cumbre del Mercosur si recibe a tiempo el mandato de los Estados miembro, con el objetivo de que el texto quede rubricado antes de fin de año. El Consejo de la UE (gobiernos de los Veintisiete) y el Parlamento Europeo se reunirán hoy miércoles para intentar cerrar la posición europea, después de que ambas instituciones hayan pactado sus condiciones de negociación. Los líderes comunitarios se verán también en Bruselas en una cumbre el jueves y el domingo; el acuerdo con el bloque sudamericano (Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay) no figura en la agenda, pero varios países podrían plantearlo, según fuentes comunitarias.

En paralelo, el Parlamento Europeo dio luz verde ayer martes a cláusulas de salvaguarda para la parte comercial del pacto, ideadas para proteger a los agricultores comunitarios de flujos repentinos de productos sensibles, y se declaró listo para negociar su diseño final con los países de la UE en una semana clave.

En su posición negociadora, la Eurocámara propone endurecer los umbrales que activarían una investigación de Bruselas: del 10% planteado inicialmente por la Comisión al 5%. Así, se investigaría si las importaciones aumentan un 5% respecto a la media de los tres años anteriores o si el precio de entrada es al menos un 5% inferior al de un producto europeo comparable. Si se determina que un incremento de importaciones en productos como ternera, pollo, lácteos, azúcar o etanol ha causado un “daño significativo”, la UE podría suspender temporalmente las ventajas de entrada al mercado comunitario. Los eurodiputados también defienden recortar a la mitad la duración máxima de las investigaciones (de seis a tres meses en general y de cuatro a dos meses para los casos más sensibles) y acotar los plazos para imponer medidas provisionales. El texto salió adelante con 431 votos a favor, 161 en contra y 70 abstenciones.

Los Estados miembro, por su parte, ya habían aceptado la propuesta original de la Comisión, con investigaciones más prolongadas y umbrales más permisivos antes de activar las alarmas. En este contexto, Francia —el país más relevante que aún mantiene el rechazo— ha fijado tres condiciones para apoyar el acuerdo: salvaguardas “sólidas y operativas”, garantías de competencia leal mediante normas equivalentes para las importaciones (las llamadas cláusulas espejo) y controles en frontera. Fuentes europeas señalan que París ve con buenos ojos las salvaguardias avaladas por la Eurocámara, pero supedita su decisión a cómo queden esas cláusulas espejo y la vigilancia de importaciones, y a que todo ello se integre en la arquitectura jurídica del acuerdo y se pacte con el Mercosur. También alertaron de lo “ajustado” del calendario, al recordar que el voto parlamentario estaba previsto inicialmente para noviembre, y subrayaron que “no es razonable hacerlo todo en unos días”, sino darse “algunas semanas” para cerrar todos los flecos.

En la Eurocámara, el grupo de Conservadores y Reformistas Europeos —en el que está representado el partido de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni— sostuvo que las salvaguardas “son mejores que nada”, pero insuficientes, y defendió que el comercio debe ser “justo” porque no se puede exigir a los agricultores competir con importaciones producidas bajo normas menos estrictas. El grupo afirmó que apoya el libre comercio y que un acuerdo con el Mercosur puede abrir oportunidades para Europa, pero insistió en que la apertura debe ir acompañada de reglas equivalentes y controles efectivos. El presidente de la comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo, Bernd Lange, advirtió en cualquier caso de que el acuerdo “morirá” si no se firma este próximo fin de semana.

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