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Chile Jara al frente y la derecha en “primaria” entre Kast y Kaiser

Chile entra en su recta final electoral con una paradoja: abundan los números y, sin embargo, persiste una niebla estratégica capaz de reordenar el tablero el domingo 16 de noviembre.

| Por La Tribuna-

Ese día, más de 15,7 millones de ciudadanos están habilitados para elegir al sucesor de Gabriel Boric y a un Congreso parcialmente renovado (150 diputados y 23 de los 50 senadores). La foto de las encuestas es conocida, pero su interpretación cambió en pocas semanas. El 26 de octubre, Plaza Pública Cadem ubicó a Jeannette Jara (Partido Comunista) en primer lugar con 30% de intención de voto, seguida por José Antonio Kast (Partido Republicano) con 22%. Más atrás aparecen Johannes Kaiser (Partido Nacional Libertario) con 15%, Evelyn Matthei (UDI) con 14%, Franco Parisi (Partido de la Gente) con 12%, Harold Mayne-Nicholls (ind.) con 5%, y con 1% Eduardo Artés (PCAP) y Marco Enríquez-Ominami (ind.).

El ascenso de Kaiser y la "primaria de facto" en la derecha

Un día después, el CEP (27 de octubre) mostró otro ángulo: Jara y Kast empatados en 23%, con Matthei 13%, Parisi 8%, Kaiser 6%, Mayne-Nicholls 2%, Enríquez-Ominami 2% y Artés sin registros. Entre ambas fotografías se instaló la dinámica que hoy define la conversación. Esa dinámica es el ascenso sostenido de Kaiser y el desgaste de Kast. Según el agregador Radar electoral, al 1 de noviembre el diputado ultralibertario casi duplicó su apoyo en dos meses (de 8,21% a 15,66%), mientras Kast cayó de 25,75% a 19,93%. La distancia de apenas cuatro puntos alimenta la hipótesis de una “primaria de facto” en la derecha —que no realizó primarias oficiales—, mientras la izquierda llega ordenada desde junio con la nominación única de Jara. El crecimiento libertario, además, introduce un factor de novedad frente a la tercera candidatura de Kast y obliga a Matthei a disputar el centro con pragmatismo.

Incógnitas electorales y la búsqueda del 50% + 1

La veda de encuestas congela la última impresión, no las preguntas. ¿Podrá Kaiser superar a Kast y disputar el balotaje del 14 de diciembre, o la ola se quedará corta? ¿Desde dónde sumará Jara los más de veinte puntos que necesita para alcanzar el 50% + 1 en un régimen de voto obligatorio que moviliza electores ocasionales proclives a posiciones de orden? En un eventual escenario de derecha unificada (Kast-Kaiser-Matthei), los números sugieren que el 50% está al alcance; la incógnita es quién lidera ese bloque y con qué narrativa: la de “orden conocido” de Kast, el shock libertario de Kaiser o el “orden eficiente” de Matthei.

El dinero también habla: reportes de aportes directos

El dinero también habla. Un reporte periodístico muestra que Comunistas y Socialistas desplegaron los “aportes directos” más altos, con transferencias que van de 25.000 pesos (≈ 24 dólares) a 60 millones (≈ 59.000 dólares). En el Partido Socialista, la senadora Paulina Vodanovic recibió 65 millones; José Miguel Insulza, 45 millones; y las vicepresidentas Daniella Cicardini y Danissa Astudillo, 30 millones cada una. El vicepresidente Raúl Leiva registró 15 millones, y el directivo Arturo Barrios, 15 millones en el Distrito 7. En el Partido Comunista, Alejandra Placencia obtuvo 15.594.278 pesos y Irací Hassler, 10.396.185; otros cuatro dirigentes promedian 12 millones cada uno. En el Frente Amplio, los traspasos suman 26.754.746 pesos y figuran aportes a Beatriz Sánchez para la Cámara Alta por el Maule.

Aportes austeros de la oposición y correcciones del Servel

En la vereda opuesta, la oposición reporta montos más austeros. Chile Vamos transfirió 13 millones a Guillermo Ramírez y 20 millones al secretario general Juan Antonio Coloma. En la UDI, las candidatas al Senado por Valparaíso, María Paz Santelices y María José Hoffmann, recibieron 30 millones cada una. En Renovación Nacional, los aspirantes a la Cámara Alta Camila Flores, Andrés Longton, Andrea Balladares (secretaria general), Hugo Rey y Jorge Rathgeb recibieron 25 millones cada uno. El Partido Republicano reportó 6 millones para su presidente, Arturo Squella. Todos esos recursos deberán rendir cuentas en el Sistema de Rendición Online del Servel, con soportes válidos ante el SII; el organismo ya aplicó correcciones: al Frente Amplio le restó 60 millones por presuntas falencias en el 10% destinado a la participación de mujeres.

Demanda social y el papel de árbitro de Franco Parisi

Del lado de la demanda social no hay misterio: delincuencia, economía y migración dominan la agenda. De allí que analistas como Guillermo Holzmann adviertan que un electorado “no identificado ni con la izquierda ni con la derecha” busca respuestas concretas y, hoy, tendería a percibirlas con ventaja en la derecha. La disputa, entonces, no es solo por el primer lugar, sino por el relato capaz de ampliar el perímetro propio sin ahuyentar al centro.

En ese juego, Parisi (12% en Cadem y 8% en CEP) puede oficiar de árbitro en franjas despolitizadas y de voto volátil. Chile llega, así, a una elección que puede reconfigurar las tres derechas y probar la capacidad de la izquierda para sumar fuera de su base. Con las encuestas en pausa y los bolsillos en juego, la carrera se decide en el terreno: sumar en el centro, disciplina de comando y, sobre todo, convertir diagnósticos en promesas verificables para millones. Lo demásruido, etiquetas, rivalidadesserá anécdota si el 16 de noviembre las urnas confirman lo que hoy insinúan los datos duros: una primera vuelta que funge como gran primaria y deja el desenlace para el 14 de diciembre.

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