De este modo, Moscú “apoya el desarrollo estable e independiente de todos los países y regiones, y la preservación de América Latina y el Caribe como una zona de paz”, añadió.
La reunión tuvo lugar mientras Estados Unidos ha incrementado en las últimas semanas su presión sobre Venezuela, con el despliegue de fuerzas militares en el sur del Caribe, los ataques sobre supuestas narcolanchas procedentes de suelo venezolano y la autorización por el presidente Donald Trump para que la CIA realice operaciones encubiertas en ese país.
Ayer mismo, la Duma del Estado o Cámara de Diputados de Rusia aprobó la ley de ratificación del acuerdo de asociación estratégica y cooperación con Venezuela, firmado en Moscú el 7 de mayo pasado.
El acuerdo amplía la interacción entre ambos países en las esferas política y económica, incluyendo sectores como energía, minería, transporte y comunicaciones, así como en seguridad y lucha contra el terrorismo y el extremismo.
El Parlamento venezolano ratificó el documento el 30 de septiembre, y el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lo promulgó el 7 de octubre. Rusia sigue apoyando diplomáticamente a Venezuela en la esfera internacional, solidarizándose tras las recientes presiones de Estados Unidos, que ha puesto el ojo en el narcotráfico en la costa caribeña.
En julio pasado, la corporación rusa Rostec informó sobre la construcción de una fábrica de munición para fusiles de asalto Kaláshnikov en la nación latinoamericana.
Fotografo: Vladímir Putin, presidente de Rusia.


