Ante el inminente despliegue de una nueva misión internacional para combatir las bandas armadas en Haití, aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU, la organización no gubernamental Plan International ha lanzado un llamado contundente: la operación debe priorizar, por encima de todo, la seguridad de los menores de edad.
EFE/La Tribuna. La ONG global indicó que “es fundamental garantizar mecanismos de protección de la niñez ante la explotación, la trata y los efectos duraderos de la violencia” en el país caribeño. En un comunicado, el representante de Plan International en Haití, Prospery Raymond, señaló que la violencia que golpea a la isla “está privando a la niñez de su seguridad, su educación y su futuro”.
Este llamado urgente se produce en un contexto de terror sin precedentes. Según informes de la ONU, se estima que los grupos armados controlan hasta el 90% de la capital, Puerto Príncipe. Las familias están atrapadas en el miedo y la crisis alimentaria está empeorando, dejando a casi la mitad de la población enfrentándose a la escasez de alimentos. “Los riesgos para la niñez, especialmente las niñas, son inimaginables, ya que se enfrentan a un mayor peligro de trata, explotación y reclutamiento por parte de grupos armados”, señaló la organización.
La escala de la tragedia es abrumadora. Solo en el 2024, más de 5.600 personas murieron a causa de la violencia, y más de 1,3 millones se han visto desplazadas por la fuerza. La violencia se ha extendido a zonas que antes se consideraban seguras, colapsando servicios esenciales como la atención sanitaria y la distribución de alimentos, mientras la Policía Nacional de Haití carece de la capacidad para responder.
Una nueva fuerza con un mandato robusto
Para hacer frente a esta crisis, el Consejo de Seguridad de la ONU, en una resolución copatrocinada por Estados Unidos y Panamá, aprobó la creación de la Fuerza de Represión de las Bandas (GSF, por sus siglas en inglés). Aunque no es una misión de paz formal de la ONU, esta fuerza internacional de 5.550 efectivos tendrá un mandato inicial de 12 meses para colaborar con las autoridades haitianas.
Sus objetivos principales incluyen llevar a cabo operaciones basadas en inteligencia para desmantelar las bandas armadas, proteger infraestructuras críticas como puertos y aeropuertos, y garantizar el acceso humanitario a las poblaciones más vulnerables. La GSF sustituye a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), que, liderada por Kenia desde el 2023, nunca logró el despliegue ni la financiación necesarios para tener un impacto significativo.
Una medida necesaria, pero no suficiente
La GSF busca fortalecer a la Policía Nacional para que, a largo plazo, Haití pueda asumir la responsabilidad de su propia seguridad. Sin embargo, funcionarios de la ONU y organizaciones como Plan International subrayan que la seguridad por sí sola no puede resolver la profunda crisis del país.
Haití enfrenta un colapso de las instituciones estatales, una corrupción endémica y una impunidad que alimenta la violencia. No ha habido un gobierno electo desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse en el 2021, y la economía está en caída libre. Por ello, la nueva fuerza debe ser parte de una estrategia integral que incluya una reforma de la gobernanza, ayuda humanitaria y planes de desarrollo a largo plazo.
Plan International acogió “con satisfacción los esfuerzos internacionales para restablecer el orden”, pero insistió en que “esto debe ir acompañado de un firme compromiso para proteger a la niñez de cualquier daño”. Raymond añadió: “Todos los niños y las niñas tienen derecho a crecer libres de violencia, explotación y miedo. Su protección debe ser el centro de cualquier respuesta humanitaria y de seguridad”.
Trágicamente, la financiación para este sector crítico sigue siendo alarmantemente baja. Según datos de la ONU para el Plan de Respuesta Humanitaria de Haití 2025, solo se ha conseguido el 13% de los fondos necesarios para las iniciativas de educación y protección de la niñez, dejando a miles de menores sin el apoyo que necesitan desesperadamente.
Se espera que la GSF comience a operar tras la expiración del mandato de la MSS el 2 de octubre del 2025, aunque su despliegue completo y la captación de fondos voluntarios de los Estados miembros tomará tiempo. Mientras tanto, la comunidad internacional y las fuerzas en el terreno enfrentan el doble desafío de restaurar el orden y proteger el futuro de Haití: sus niños.


