Nueva York. La plataforma dijo que ya reintegró el 98% de los activos robados con fondos propios. El 2% restante estaba en criptomonedas que por su escasez son más difíciles de adquirir, informó AFP.
Según la compañía, el primer paso de los hackers lo realizaron en junio, cuatro meses antes del robo.
Los piratas consiguieron que un ingeniero de la plataforma descargara una versión de un programa de programación muy conocido en el sector (Homebrew) que contenía un virus. A pesar de que los equipos de ciberseguridad de la compañía detectaron el virus y lo eliminaron, los piratas se hicieron con los datos del ingeniero que descargó el virus y de otros colegas de la plataforma.
En septiembre, se acercaron a otro ingeniero de Binance a través de una plataforma de empleo ofreciéndole una entrevista logrando que este descargara un malware con “técnicas sofisticadas”, dijo la plataforma.
“Retórica absurda”
Dicho malware fue clave en el éxito del hackeo y permitió a los ciberpiratas establecer conexión con los sistemas internos de la plataforma.
El 20 de octubre, los atacantes usaron el acceso que habían obtenido y una herramienta interna de IA para tomar el control del software utilizado por otros dos ingenieros. Nueve días después, activaron el código malicioso que puso en marcha el ataque, que según el FBI está vinculado a las autoridades de Corea del Norte.
Pyongyang, a través de la hermana del líder Kim Jong Un, calificó esta acusación de “retórica absurda”.
De los fondos robados, unos 2.850 millones de dólares fueron congelados, según Binance, lo que significa que los atacantes no podrían utilizar esa suma para intercambiarla por otras monedas.
Binance es la plataforma de intercambio de criptomonedas más grande del mundo por volumen de operaciones diarias. Las noticias sobre el ciberataque hicieron que los precios de la mayoría de estas monedas cayera de forma abrupta.
Histórico robo
El histórico robo de criptomonedas a Binance, atribuido por el FBI a Corea del Norte, ha vuelto a poner de manifiesto el alcance de las capacidades cibernéticas del régimen de Kim Jong-un, que usa los ataques informáticos como herramienta para eludir sanciones y financiar sus programas armamentísticos.
El Buró Federal de Investigaciones estadounidense (FBI) atribuyó el sábado pasado al grupo norcoreano TraderTraitor el ataque contra Binance, la mayor plataforma de intercambio de criptomonedas del mundo, cuyo impacto se estima en 6.300 millones de dólares, el mayor robo de criptomonedas de la historia.
Un amplio aparato de cibercrimen
Los ataques atribuidos a grupos norcoreanos hasta el 29 de octubre de este año concentraron casi el 89% del valor mundial robado en criptomonedas, frente al 15% en todo 2021, señaló Zebrick, mientras que las pérdidas medias por ciberataques atribuidos a Pionyang casi se cuadruplicaron hasta los 185,65 millones de dólares en el mismo período.
El representante de Chainanalysis explicó que tras los robos, los ‘hackers’ fragmentan los fondos y los distribuyen entre miles de direcciones y plataformas para dificultar su rastreo, aunque las transacciones dejan registros que permiten localizar y congelar activos antes de que sean convertidos en dinero convencional.
Asimismo, Corea del Norte contaría con unos 8.400 efectivos dedicados a operaciones cibernéticas, según una estimación del Ejército surcoreano en 2024.
Robos de criptomonedas
“Las capacidades cibernéticas norcoreanas se sitúan apenas en un nivel intermedio a escala mundial. Sin embargo, en lo que respecta a los ataques informáticos relacionados con actividades ilícitas, como el robo financiero y el empleo bajo identidades falsas, podría considerarse que ocupa el primer lugar del mundo”, dijo a EFE Lee Ho-ryung, investigadora senior del Instituto Surcoreano de Análisis de Defensa (KIDA).
Estados Unidos, Corea del Sur y Japón han denunciado que los robos de criptomonedas permiten a Corea del Norte obtener divisas y sortear las sanciones impuestas por sus programas nuclear y de misiles, mientras que Pionyang ha rechazado reiteradamente las acusaciones internacionales sobre su participación en ciberataques.
“Las exportaciones norcoreanas en el 2025 ascendieron a 470 millones de dólares, mientras que el robo a Binance alcanzó los 6.300 millones”, destacó la investigadora Lee, quien subrayó que el cibercrimen es una importante fuente de financiación para la actual modernización del Ejército norcoreano.


