La Corte Suprema de Brasil ordenó este domingo ampliar por dos horas el horario de votación en la decisiva segunda vuelta de las elecciones presidenciales. La medida de emergencia se dictó cuando ya había comenzado el recuento preliminar de sufragios, el cual tuvo que detenerse de inmediato en virtud del fallo emitido por el alto tribunal.
La drástica decisión fue tomada por el magistrado Cristiano Zanin, en respuesta a una petición urgente presentada por la campaña del actual presidente y candidato a la reelección, Luiz Inácio Lula da Silva. El oficialismo exigió esta extensión horaria ante los múltiples “incidentes” registrados en el sistema de transporte de electores en diversas regiones del territorio brasileño.
Cerca de 160 millones de ciudadanos estaban llamados a las urnas para elegir a su próximo jefe de Estado, en un balotaje que enfrenta a Lula con el senador ultraderechista Flávio Bolsonaro, hijo mayor del exmandatario Jair Bolsonaro. Tras el fallo, las mesas electorales permanecieron abiertas hasta las 19:00 hora local (22:00 GMT).
Denuncias por retención de transporte público
En su dictamen, Zanin justificó la medida al considerar “la gravedad de los hechos expuestos” por el oficialismo. El juez ordenó la prórroga a nivel nacional y delegó en el Tribunal Superior Electoral (TSE) la responsabilidad de dar estricto cumplimiento a la decisión. El recurso había ingresado a la corte apenas media hora antes del cierre oficial, pautado originalmente para las 17:00 horas.
El Partido de los Trabajadores (PT), fuerza política de Lula, denunció a lo largo del domingo que decenas de alcaldes opositores desacataron las órdenes de la Justicia Electoral. Dicha normativa obligaba a los municipios a operar el servicio de transporte público de forma gratuita y con la misma frecuencia de un día laboral normal, para garantizar la participación ciudadana.
Según argumentó el PT en su recurso, la prórroga busca defender el principio de igualdad. “El elector de Salvador, Teresina o São Paulo que esperó en vano el autobús sufrió el mismo obstáculo que el de cualquier otra ciudad, por lo que a todos debe corresponderles la misma solución”, afirmaron. El caso más grave se dio en Salvador, donde se ordenó capturar al secretario de Movilidad por sospechas de retener autobuses para perjudicar a Lula.


