Riad, Arabia Saudita. La magnitud de los ataques llevados a cabo por los hutíes proiraníes de Yemen contra la petromonarquía del Golfo ha alcanzado en los últimos días un nivel sin precedentes.
El precio del barril de Brent del Mar del Norte para entrega en diciembre avanzó un 1,84% hasta los 106,65 dólares. Su equivalente estadounidense, el barril de West Texas Intermediate para entrega en noviembre ganó un 2,06% y se situó en 93,74 dólares.
Anoche, fuertes explosiones volvieron a sacudir la capital saudí, y los habitantes recibieron en sus teléfonos un mensaje de las autoridades instándolos a refugiarse. El aeropuerto de Riad, la capital, fue blanco de bombardeos que causaron 13 muertos el sábado pasado.
“Esto demuestra simplemente que las infraestructuras en Arabia Saudita están amenazadas por los hutíes, que pueden atacar fácilmente Yanbu, punto de llegada del oleoducto Este-Oeste y emplazamiento que alberga una parte importante de las capacidades de refinado” del país, señala Andy Lipow, de Lipow Oil Associates.
El complejo portuario de Yanbu, en el Mar Rojo, ganó importancia con la guerra en Oriente Medio, ya que se ha convertido en un punto de paso central del desvío del estrecho de Ormuz, epicentro del conflicto entre Estados Unidos e Irán.
Ataques en Ormuz
La agencia británica de seguridad marítima UKMTO también informó de tres ataques contra buques este fin de semana en el estrecho de Ormuz y el golfo de Omán. Paralelamente, Donald Trump sembró la confusión el domingo al anunciar unilateralmente un “cese del fuego energético” entre Ucrania y Rusia.
El presidente estadounidense ya había asegurado a mediados de septiembre que Kiev y Moscú habían acordado dejar de atacar sus respectivas infraestructuras energéticas, sin que ello se tradujera realmente en hechos, subraya Andy Lipow.
De cara a las elecciones legislativas de medio mandato, Trump también anunció haber negociado la entrega de diésel ruso a los mercados, pero los expertos siguen siendo cautos sobre la viabilidad de esta alternativa.

Condena de la ONU
Por su parte, el alto comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió investigar los ataques de los hutíes contra aeropuertos saudíes y exigió que los responsables de posibles violaciones del derecho internacional humanitario rindan cuentas, informó EFE.
Türk enfatizó que los ataques contra civiles e infraestructuras civiles están prohibidos por el derecho internacional humanitario y reclamó que tanto estos hechos, como otras presuntas violaciones cometidas por todas las partes en el conflicto, sean investigados.
El alto comisionado sostuvo que el grave impacto de la guerra sobre la población civil, tanto en Yemen como en Arabia Saudí, demuestra que la continuación de las hostilidades solo provocará más sufrimiento. Por ello, instó a todas las partes a reducir la escalada y evitar nuevas víctimas.
También recordó la obligación de respetar los principios de distinción y proporcionalidad en cualquier acción militar, y de adoptar todas las precauciones posibles para proteger a la población civil.


