Nueva York (EFE). La Fiscalía Federal para el Distrito Sur de Nueva York defendió los nuevos cargos por conspiración para cometer torturas y narcoterrorismo presentados contra el depuesto líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, y aseguró que las presuntas prácticas represivas de su régimen causaron un daño “generacional” a Venezuela y afectaron gravemente a ciudadanos estadounidenses.
A las puertas del tribunal federal neoyorquino, el fiscal principal James M. McDonald denunció que Maduro y Flores recurrieron al asesinato, las descargas eléctricas, la asfixia y abusos sistemáticos para “silenciar a la oposición política” durante más de dos décadas.
La Fiscalía les acusa de llevar a cabo una estrategia de “represión y torturas” para mantenerse en el poder. En concreto, describe presuntas torturas llevadas a cabo por Nicolás Maduro y Flores contra opositores, militares y otras personas detenidas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses.
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En el escrito de la Fiscalía se detallan presiones, descargas eléctricas y amenazas contra familiares, entre otras prácticas. Según la acusación, “los abusos de las autoridades venezolanas contra ciudadanos estadounidenses” crecían a medida que aumentaba la retórica de Washington contra Caracas.
Uno de los casos de ciudadanos estadounidenses descritos en la nueva acusación, identificado como ‘víctima 7’, recoge que fue víctima de torturas tras ser “acusado falsamente de participar en una conspiración para asesinar a Maduro”.
Casos de 2022 y nueva imputación
Estos tres casos se remontan a 2022 y llegan hasta enero de 2026, cuando las fuerzas de EE.UU. arrestaron al entonces líder venezolano en el palacio presidencial en Caracas.
Esta nueva imputación se suma a los cargos de conspiración para importar cocaína a EE.UU. y posesión y conspiración para poseer armas destructoras que ya enfrentan ambos en el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York. Además, la Fiscalía extendió a Flores la acusación por conspiración para cometer narcoterrorismo que hasta ahora solo pesaba contra Maduro.
Conspiración para distribuir cocaína
Ahora, la acusación atribuye a ambos conspiración para distribuir cocaína con la intención de proporcionar recursos a organizaciones terroristas.
“(Los acusados) se unieron, conspiraron, confabularon y acordaron, de forma intencionada y a sabiendas, entre sí y con otras personas, infringir el artículo 960a del título 21 del Código de los Estados Unidos (que castiga el narcoterrorismo)”, alega en el escrito la Fiscalía.
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Maduro, de 63 años, y Flores, de 69, fueron capturados el pasado 3 de enero por fuerzas militares estadounidenses en Caracas y trasladados posteriormente a Nueva York, donde afrontan un proceso penal por presuntamente utilizar sus posiciones de poder para facilitar el tráfico de cocaína.
Rechazo al arresto domiciliario
Al margen, el juez a cargo del caso, Alvin Hellerstein, convocó una audiencia para estudiar la solicitud de arresto domiciliario presentada por Flores. Sus abogados alegan que la exprimera dama de Venezuela sufre un delicado y progresivo deterioro de su salud cardíaca, agravado durante sus meses en prisión, donde comparte unidad con más de 40 reclusas en un entorno que consideran contraproducente para cualquier recuperación médica.
El magistrado consideró que Flores representa un “fuerte riesgo” de fuga y subrayó la gravedad del caso para justificar su decisión, según explicó durante la vista.
Durante la vista, Flores se mostró más delgada que en sus anteriores comparecencias. Al principio apareció sonriente, aunque su semblante se volvió posteriormente más serio.


