Pekín (EFE). El consumo de alimentos ultraprocesados ha alcanzado niveles sin precedentes a nivel global, impulsado por su alta disponibilidad y practicidad. Sin embargo, un riguroso estudio realizado por investigadores de China y Singapur advierte sobre las graves consecuencias de este hábito: un incremento significativo en el riesgo de padecer enfermedades crónicas y de sufrir una muerte prematura.
La investigación, publicada en la revista Family Medicine and Community Health (del grupo British Medical Journal), analizó datos de 50 estudios internacionales con un rango de edad de entre 23 y 77 años y períodos de seguimiento de 2 a 32 años.
Riesgos específicos para la salud
El informe señala que por cada 100 gramos adicionales de ultraprocesados consumidos al día, aumentan progresivamente los riesgos para la salud. En términos concretos, su ingesta excesiva se asocia con un mayor impacto en las siguientes condiciones:
- <b>Enfermedades digestivas:</b> 31% más de riesgo.
- <b>Depresión y ansiedad:</b> 27% más de riesgo.
- <b>Síndrome metabólico y diabetes:</b> 24% más de riesgo.
- <b>Eventos cardiovasculares:</b> 24% más de riesgo.
- <b>Obesidad y sobrepeso:</b> 23% más de riesgo.
- <b>Mortalidad por cualquier causa:</b> 18% más de riesgo.
- <b>Cáncer:</b> 12% más de riesgo.
- <b>Hipertensión arterial:</b> 11% más de riesgo.
Pobreza nutricional y el «efecto cóctel»
Los ultraprocesados se caracterizan por ser hipercalóricos, ricos en azúcares, sal y grasas saturadas, además de contener diversos aditivos industriales. En contraposición, aportan niveles mínimos de fibra dietética, proteínas, vitaminas y minerales esenciales.
Los científicos alertan que la mezcla de aditivos químicos e ingredientes altamente modificados produce un «efecto cóctel» dañino para la salud humana. Asimismo, pruebas de laboratorio demuestran que la estructura física alterada de estos alimentos afecta negativamente la microbiota intestinal, alterando la salud digestiva e inmunológica.


