Washington (AFP). El panel de tres jueces señaló que las personas que enfrentan deportaciones a un “tercer país” (acuerdos conocidos como SOFA) deben recibir un aviso efectivo con la debida antelación sobre el lugar al que serán enviadas, para que puedan plantear preocupaciones sobre una posible persecución.
El Congreso ha establecido como política de Estados Unidos no deportar a personas a países donde sus vidas correrían peligro o donde podrían ser sometidas a tortura.
“El derecho de una persona a impugnar su expulsión a un país basándose en el temor a la persecución en ese país significa poco si no recibe aviso previo del destino previsto para su expulsión y una oportunidad significativa para impugnar ese destino”, escribió el juez Seth Aframe en nombre del panel unánime de este tribunal de apelaciones.
La política del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) “negaría acceso a esa protección a una amplia franja de no ciudadanos que son enviados a terceros países sin aviso de su destino”, señaló el juez.
Campaña contra la inmigración ilegal
Las deportaciones forman parte de la controvertida campaña de combate a la inmigración ilegal del presidente Donald Trump.
Centenares de migrantes hispanos han sido deportados a países africanos. Se espera que el gobierno de Trump apele el caso ante la Corte Suprema, de mayoría conservadora.
Donald Trump hizo campaña para la presidencia prometiendo expulsar a millones de migrantes indocumentados de Estados Unidos y ha tomado una serie de medidas destinadas a acelerar las deportaciones desde su regreso a la Casa Blanca.
El gobierno de Trump ha defendido las deportaciones a terceros países como necesarias, ya que los países de origen de algunas de las personas que están sujetas a expulsión a veces se niegan a aceptarlas.
Veto a canales críticos
Por otro lado, el presidente Donald Trump, anunció que vetará con efecto inmediato el acceso a la Casa Blanca a periodistas de las cadenas CNN y MSNow, así como al diario digital Político, a los que acusó de difundir “noticias falsas”, y amenazó con extender la medida a otros medios de comunicación. Tampoco detalló a qué coberturas se refería.
El anuncio supone una nueva ofensiva del mandatario contra la prensa, del sector público y privado, después de que al iniciar su mandato en 2025 restringiera el acceso a la agencia Associated Press (AP) a algunos actos en la Casa Blanca por negarse a usar el nombre de “Golfo de América” para referirse al “Golfo de México”.


