Naciones Unidas (EFE). Francia, que ejerce este mes la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad, prepara además una reunión sobre IA y seguridad durante la semana de alto nivel de la Asamblea, que comienza el martes 22, aunque la fecha y el formato todavía están por confirmar.
El debate sobre los riesgos del rápido desarrollo de la IA se intensifica en los últimos días después de que el consejero delegado de Anthropic, Dario Amodei, pidiera ralentizar el desarrollo de los sistemas más avanzados y reforzar la seguridad, propuesta respaldada por otros líderes del sector como Sam Altman, de OpenAI, que además retrasó la salida a bolsa de su compañía.
La semana de alto nivel coincidirá también con la visita del presidente chino, Xi Jinping, a Washington el próximo día 24, para reunirse con su homólogo, Donald Trump, en unas conversaciones en las que la IA forma parte de las grandes diferencias entre ambas potencias.
Tres tecnológicas acuerdan crear entidad de supervisión de IA
Mientras Trump insiste en que cualquier freno al desarrollo de la IA beneficia a China, Pekín acelera sus propios modelos y cuestiona las propuestas estadounidenses para limitar el avance de esta tecnología.
En ese contexto, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, tenía previsto reunirse con el viceprimer ministro chino, He Lifeng, en unas conversaciones que incluirán la IA y sus riesgos, según el medio Axios.
Pero la pugna entre Washington y Pekín no se limita a quién desarrolla los modelos de IA más avanzados, sino que también está en juego el acceso a los chips más sofisticados, los centros de datos, la capacidad de computación y la energía necesaria para alimentarlos.
China no estará representada por Xi en el debate de alto nivel de la Asamblea y en su lugar se espera que intervenga el vicepresidente Han Zheng el sábado 26.
Pieza crucial
Entretanto, la Unión Europea (UE) busca encontrar su propio espacio y este año comenzó a aplicar su marco de supervisión de la inteligencia artificial, establecido por la Ley de IA de la UE (AI Act), aunque también ha simplificado parte de sus normas para favorecer la innovación y la competitividad.
Bruselas quiere establecer salvaguardas para la tecnología sin quedar al margen de una carrera en la que Estados Unidos y China llevan ventaja.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aprovechó esta semana su discurso sobre el Estado de la Unión para defender una doble estrategia: reforzar las salvaguardas ante los riesgos de los modelos más avanzados y, al mismo tiempo, aumentar la capacidad tecnológica europea.
Von der Leyen calificó la Ley de IA como una “pieza crucial” para establecer esas salvaguardas y anunció que invitará a los principales laboratorios de IA a debatir cómo apoyar los esfuerzos de la industria para “acompasar” el desarrollo de los modelos más avanzados.
ONU busca un marco multilateral
Entretanto, Naciones Unidas busca construir un marco multilateral para la tecnología, y el nuevo presidente de la Asamblea General, Khalilur Rahman, defendió que los Gobiernos deben “empezar ya a trabajar en una gobernanza de la IA basada en el acceso equitativo, la seguridad, la rendición de cuentas y la supervisión humana”.
Por su parte, el secretario general, António Guterres, advirtió de los riesgos asociados al rápido desarrollo de la IA y defendió la necesidad de “una respuesta internacional para garantizar su seguridad” y evitar que la carrera tecnológica se desarrolle sin reglas comunes.
El primer diálogo mundial sobre gobernanza de la IA se celebró el pasado julio en Ginebra y el segundo está previsto para mayo de 2027 en Nueva York.
A ese mecanismo se suma un panel científico internacional independiente, encargado de abordar las oportunidades y los riesgos de la IA y de servir de apoyo a los Gobiernos en la elaboración de futuras reglas.
Para muchos países, especialmente los más vulnerables, el reto será garantizar el acceso a la IA y tener voz en las reglas que definirán su impacto sobre el empleo, la desigualdad y el desarrollo.


