Quito (EFE). Daniel Noboa otorgó a Marco Rubio la orden nacional mérito en el grado de gran cruz, dirigida a personas que hayan realizado méritos extraordinarios para la nación ecuatoriana tanto en el campo militar como civil, la misma que también entregó en marzo a Kristi Noem, la exsecretaria de Seguridad Interna de Donald Trump y delegada de la iniciativa del Escudo de las Américas.
El mandatario ecuatoriano destacó y agradeció el apoyo de Rubio para intensificar la cooperación de EE.UU. en la “guerra” que desde el 2024 mantiene declarada al crimen organizado, a cuyas bandas se les atribuye la ola de violencia sin precedentes que atraviesa el país andino.
El gobernante aseguró que EE.UU. y Ecuador están plenamente comprometidos en “cuidar y preservar la cultura del continente americano, salvando sus valores y dando paz no solo para EE.UU., sino para toda la región, con la misma fuerza y convicción”.
Noboa aseguró que Rubio “ha resuelto muchos problemas difíciles de resolver”, al punto de que “si hay un problema que no tiene solución, Marco Rubio encontrará la manera de resolverlo”, gracias a que “ha tenido un liderazgo diferente a lo normal”.
Cooperación en seguridad
De su lado, Rubio recordó que es la tercera vez que se reúne con Noboa, y la segunda que lo hace en el palacio presidencial de Carondelet, en Quito, donde ya estuvo en septiembre del año pasado.
El secretario de Estado apuntó que “las relaciones entre EE.UU. y Perú han mejorado en los últimos años, especialmente en los últimos tres o cuatro años, en cooperación en seguridad y también en otros temas que no son tan importantes”.
Presencia militar
“El principal objetivo del Gobierno de Ecuador es la seguridad de su pueblo, y cuando vemos las amenazas a su seguridad, tenemos que trabajar. (Noboa) está haciendo eso de una manera formidable”, señaló Rubio.
La presencia militar de EE.UU. en Ecuador también se hizo tangible esta semana con la llegada de dos aeronaves MV-B22 Osprey que han participado en un operativo en el enclave de minería ilegal del Alto Punino, en la Amazonía ecuatoriana, supuestamente controlado por los Comandos de la Frontera, grupo disidente de las extintas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).


