Buenos Aires (EFE). Argentina afirmó que el reclamo de soberanía de su país sobre las islas Malvinas, archipiélago del Atlántico Sur bajo administración del Reino Unido que lo denomina Falkland, es “irrenunciable” y se apoya en el derecho internacional.
“Reafirmamos que la causa Malvinas es irrenunciable. El reclamo argentino no se apoya en la fuerza, sino en la verdad histórica, la integridad territorial y el derecho internacional”, aseveró el canciller de Argentina, Pablo Quirno.
En el 2013 se celebró un referendo entre los habitantes de Malvinas, que en un 99% votó a favor de permanecer bajo soberanía del Reino Unido.
Desde el pasado jueves, el gobierno de Javier Milei despliega acciones judiciales y administrativas orientadas a intentar bloquear la actividad petrolera en las Malvinas, eje de una histórica disputa de soberanía entre Argentina y el Reino Unido.
Base militar naval
El Ejecutivo de Milei también ha anunciado que instalará una base militar naval en el extremo sur de Argentina, a unos 700 kilómetros del archipiélago.
En su mensaje, Quirno recordó la intervención el 9 de septiembre de 1964 del diplomático argentino José María Ruda ante el Comité Especial de Descolonización de la ONU, en la que sostuvo que “el principio de autodeterminación no aplica en casos de colonialismo que vulneran la integridad territorial de una nación preexistente”.
El canciller argentino recordó que en aquel “alegato” Ruda remarcó que “la cuestión Malvinas es un caso colonial particular, en el que la población argentina fue expulsada por la fuerza” en 1833, cuando los británicos ocuparon las islas, “y reemplazada por una población británica implantada”.
“Hoy, el Reino Unido pretende desconocer la realidad histórica de que los habitantes argentinos de las islas Malvinas fueron desplazados violentamente, y busca hacer primar la voluntad de quienes fueron introducidos más tarde para suplantarlos”, señaló Quirno.
El canciller argentino publicó ese mensaje luego de que ayer el primer ministro británico, Andy Burnham, afirmara ante la Cámara de los Comunes que Londres respeta “los derechos de los habitantes de las Malvinas que decidieron ser británicos”. “Esto nunca cambiará con este Gobierno, y vamos a ser implacables a la hora de defenderlo”, aseguró Burnham.


