Kiev (AFP). Los enviados especiales de Estados Unidos, Steve Witkoff y Jared Kushner, viajaron el pasado fin de semana a las dos capitales en conflicto para reactivar un proceso diplomático estancado desde febrero, más de cuatro años después del inicio de la invasión rusa.
Pese a la reanudación de los bombardeos, Zelenski se mostró positivo y señaló que los emisarios habían presentado nuevas ideas que son “muy buenas y merecen ser consideradas”.
Posible reunión trilateral
Sin detallar estas nuevas propuestas, el presidente ucraniano anunció que Kiev se preparará para “facilitar la celebración de una reunión trilateral entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos” en los próximos meses y “quizás ya en septiembre”.
El asesor diplomático de Putin, Yuri Ushakov, también calificó de “positivos” los resultados de la visita de los enviados de Trump y señaló que el “trabajo (...) continuará”.
Los esfuerzos de mediación emprendidos por Washington en 2025 dieron lugar a varias reuniones entre rusos y ucranianos, pero no se confirmó ningún plan de paz, ya que ambas partes no lograron ponerse de acuerdo sobre los territorios reivindicados por Moscú.
Reunión con Trump
Ucrania teme que las hostilidades continúen durante el próximo invierno en su territorio, un periodo crítico en el que Rusia tiene capacidad para golpear con dureza la red energética del país, como ya hizo en 2025.
“En el momento en que se fueron los enviados de paz del presidente estadounidense, Putin lanzó otro ataque masivo y horroroso contra Kiev”, denunció en X el ministro de Relaciones Exteriores ucraniano, Andrii Sibiga.
Zelenski reiteró sus llamamientos a los países occidentales para que le proporcionen más medios de defensa antimisiles. Indicó que quiere reunirse con Trump después del 20 de septiembre para abordar esta cuestión.
Rusia y Ucrania llevan meses inmersas en una escalada de ataques de largo alcance contra instalaciones energéticas, logísticas y portuarias, así como contra buques en el mar Negro.
Según Zelenski, citado por el medio estadounidense Axios, Putin comunicó a los emisarios estadounidenses que estaba dispuesto a entablar negociaciones para una “desescalada” este invierno, que podría traducirse en una suspensión por ambas partes de los ataques contra sectores estratégicos.


