Simone McCarthy, CNN. Gyirong, centro de tránsito y comercio, situado a gran altitud desapareció por completo, dejando un paisaje lunar de piedras, grava y lodo en el que los equipos de emergencia continúan realizando búsquedas, según pudo constatar un equipo de CNN que accedió al lugar ayer como parte de una visita organizada por el Gobierno.
A los periodistas se les proporcionaron cascos y botas para hacer frente al terreno cubierto de barro, todavía inestable, y al riesgo constante de nuevos deslizamientos de tierra.
Este paso fronterizo fue en su día un bullicioso punto de conexión para turistas y comerciantes que se desplazaban entre China y Nepal. Cientos de personas solían cruzarlo a diario en dirección al puerto nepalí de Rasuwa, situado justo al otro lado del río, o procedentes de este.
Todo cambió el 26 de agosto, cuando el puerto quedó engullido por una enorme ola de agua, al ser el primer punto de impacto de un deslizamiento de tierra y una inundación repentina que después arrasó Nepal. En unas devastadoras imágenes de vigilancia se vio a varias personas huir para salvar la vida cuando el torrente golpeó el puerto de Gyirong.Todo quedó arrasado, sepultado por el muro de lodo y agua que se llevó por delante todo cuanto encontró a su paso con el deslave.


