Washington (AFP). El banco central de EE.UU. no logró alcanzar su objetivo de inflación a largo plazo del 2% durante más de cinco años. Esta semana el índice de precios de los gastos de consumo personal (PCE), el indicador preferido de la Reserva Federal, se situó en 3,7%.
En su primer discurso en la reunión de banqueros centrales de Jackson Hole, Kevin Warsh dijo que en este momento el “enfoque predominante” de la Fed “debería centrarse en los precios”. “Debemos tener la certeza de que la inflación subyacente se dirige hacia nuestro objetivo, de manera clara y a una velocidad suficiente. De lo contrario, tenemos trabajo pendiente”, señaló.
Con este panorama, y ante la cuestión de los tipos de interés, afirmó que “en su conjunto, difícilmente podría describir las condiciones financieras como restrictivas”.
Algunos aspectos positivos
La Reserva Federal mantuvo los tipos de interés estables a lo largo de 2026, pero un grupo creciente de responsables de política monetaria reclama subir los tipos para combatir la inflación alimentada por las políticas arancelarias del presidente Donald Trump y su guerra contra Irán.
En su última reunión de julio, la Fed volvió a mantener los tipos sin cambios, pero una cuarta parte de los miembros con derecho a voto del comité encargado de fijar las tasas expresó su desacuerdo y abogó por una subida inmediata.
En sus perspectivas económicas, Warsh también destacó algunos aspectos positivos. “Me impresiona el desempeño general de la economía, que parece haberse fortalecido”, declaró, citando indicadores como el gasto de capital empresarial, los beneficios corporativos y el gasto de los consumidores.
La Reserva Federal tiene un mandato doble: mantener la inflación a largo plazo en su objetivo del 2% y, al mismo tiempo, lograr el pleno empleo.


