Mascaté, Omán. La guerra entre Irán, Estados Unidos e Israel estalló el 28 de febrero. Teherán bloqueó rápidamente el estrecho de Ormuz, mientras Washington impuso en respuesta un bloqueo naval a los puertos iraníes.
En tiempos normales, esta vía marítima estratégica canaliza alrededor de una quinta parte de las exportaciones mundiales de petróleo y gas natural licuado, pero el tráfico sigue prácticamente paralizado seis meses después.
Irán y Omán buscan con este diálogo una forma de regular el tránsito por el estrecho de Ormuz, convertido en un foco de tensión en el conflicto de Oriente Medio.
“Soy optimista de que pronto anunciaremos un corredor temporal para el estrecho de Ormuz y arreglos prácticos para restablecer la navegación segura”, afirmó el ministro de Exteriores de Omán, Badr al Busaidi, tras el encuentro celebrado en Teherán con su homólogo iraní, Abás Araqchí, para abordar la reapertura de la estratégica vía marítima, informó EFE.
Proyecto conjunto de desminado
Según la agencia española, la declaración se produce después de que ambos países informaran de un plan por fases para establecer un corredor marítimo temporal conjunto a través de Ormuz y desarrollar un proyecto conjunto de desminado.
El jefe de la diplomacia omaní calificó de “constructivo” el diálogo mantenido en Teherán y señaló que la gestión futura del estrecho y una solución permanente se tratarán “en el momento oportuno”, en referencia al artículo 5 del Memorando de Islamabad.
Al Busaidi añadió que Omán mantendrá conversaciones con otros socios regionales en apoyo de “la paz y la cooperación, la estabilidad y la libertad de navegación”.
“Futura administración” del estrecho
Las negociaciones técnicas continuarán con el fin de establecer un “corredor de navegación permanente y la futura administración del estrecho, así como un mecanismo para el intercambio de información, la gestión del tráfico y la prestación de los servicios pertinentes de navegación y seguridad”, añadió.
Al Busaidi dijo esperar que los dos países anuncien “pronto un corredor temporal”, aunque indicó que “la gestión futura del estrecho y una solución permanente se abordarán a su debido tiempo”.
Ambas partes señalaron que era importante mantener conversaciones conjuntas con los Estados ribereños de las aguas del Golfo.
Irán y Omán, ambos países ribereños del estrecho, llevan semanas negociando el futuro de la navegación por esta vía, y Teherán afirmó que “se acordaron” las coordenadas geográficas de una ruta contemplada por ambos países.
Sin embargo, las autoridades iraníes insisten en que el estrecho no volverá a abrirse por completo hasta que Estados Unidos cumpla las exigencias de Teherán, entre ellas levantar su bloqueo naval, retirar las sanciones contra el petróleo iraní y descongelar activos en el extranjero, indica AFP.
Las declaraciones de Al Busaidi llegan en un momento de creciente presión internacional para garantizar la navegación por una de las principales arterias energéticas del mundo, mientras la guerra entre Irán y Estados Unidos se aproxima a los seis meses con las negociaciones estancadas y Washington mantiene su presión económica sobre Teherán, informó EFE.


