Nueva York (EFE). John Ternus se verá obligado como jefe de ingeniería de ‘hardware’ a pilotar a la tecnológica a través de sus mayores turbulencias: la urgencia por tomar velocidad en la carrera de la inteligencia artificial (IA), el impacto de las políticas arancelarias de EE.UU. sobre su producción asiática y las batallas legales contra rivales como OpenAI.
La elección de un líder de ‘hardware’ indica que Apple confía en que el futuro de la IA pasará por dispositivos integrados como gafas inteligentes, pins o AirPods con cámaras, y no solo por la nube.
Apple se ha quedado rezagada frente a gigantes como Google, que ya ha inundado sus dispositivos con IA, o empresas más emergentes como OpenAI y Anthropic, que se han convertido en líderes en el sector.
A pesar de haber presentado ‘Apple Intelligence’, algunas funciones fundamentales como la esperada hiperpersonalización de su asistente Siri han sufrido repetidos retrasos, lo que evidencia la dificultad de la empresa para alcanzar los estándares actuales del mercado.

Cadena de suministro en EE.UU. o global
Tim Cook construyó el éxito financiero de Apple sobre una vasta, eficiente y económica cadena de suministro centrada en China, un modelo que hoy es vulnerable por el deterioro de las relaciones entre Washington y Pekín.
Ternus hereda el complejo desafío de diversificar esta red en medio de las políticas arancelarias impulsadas por la Administración de Donald Trump para incentivar la producción en Estados Unidos.
Tras el inicio de la pandemia de covid-19, Apple apostó por India como alternativa para reducir su dependencia de China, pero esta transición se ha visto plagada de obstáculos diplomáticos tras la reelección de Trump.
La nueva Administración está centrada en generar más inversiones y empleos a los estadounidenses, por lo que ha utilizado la amenaza de aranceles más altos para presionar a las empresas a reubicar en EE.UU. sus cadenas de suministro.
Senadores de estados donde los fabricantes de chips de memoria han prometido expandirse, como Nueva York, Indiana e Idaho, escribieron una carta a Cook, a finales de julio, instando a Apple a no colaborar con las empresas chinas.
Por su parte, Apple ha prometido invertir decenas de miles de millones en el país en chips fabricados en EE.UU. para iPhones, así como la adición de una línea de ensamblaje para Mac Mini de Apple en Texas, pero la mayor parte de la cadena de suministro de Apple se encuentra en Asia.
Retos legales y escrutinio regulatorio
La presión regulatoria es uno de los frentes más hostiles para Apple, con especial énfasis en Europa. La aplicación de la Ley de Mercados Digitales (DMA) de la Unión Europea ha forzado a la compañía a permitir tiendas de aplicaciones alternativas, algo que Apple denuncia como un grave riesgo para la privacidad, desencadenando el retraso indefinido de la llegada de las herramientas a los usuarios comunitarios.
Por su parte, en febrero de 2027 los clientes de Apple recibirán compensaciones por una demanda colectiva sobre los iPhone 16. Este litigio se originó tras acusar a la compañía de engañar a los consumidores mediante campañas de publicidad que promocionaban avanzadas funciones de inteligencia artificial y de Siri para el lanzamiento del nuevo iPhone en 2024, características que aún no existían en los dispositivos al momento de su venta.
En mayo, la empresa acordó pagar 250 millones de dólares para cerrar el caso, pero a pesar de haber accedido al pacto económico, Apple negó las acusaciones.
Fuga de cerebros
Apple mantiene un enfrentamiento judicial abierto con OpenAI, a la que acusa formalmente de cazar a sus empleados clave y sustraer secretos comerciales de ‘hardwar’e para desarrollar sus propios dispositivos.
La empresa creadora de ChatGPT ha tachado estas acciones legales de maniobras “descuidadas y extrañamente personales”, evidenciando la hostilidad entre ambas firmas.
El exdiseñador de Apple Jony Ive también trabaja ahora para OpenAI, después de que la empresa adquiriera io Products, una ‘startup’ de ‘hardware’ dirigida por Ive.
De acuerdo con los medios especializados, Ive está desarrollando un péndulo con IA para OpenAI.


