Ciudad del Vaticano (EFE). El papa León XIV invitó hoy, con motivo de la festividad de la Asunción de la Virgen María, a revisar muchos de los cánones estéticos, principalmente de tipo hedonista y consumista, que el mundo impone en la actualidad.
Según expresó en la homilía de la misa que ofició en Castel Gandolfo, estas presiones estéticas “corren el riesgo de aprisionarnos en condicionamientos pesados, haciéndonos desperdiciar energías valiosas en lo que no es realmente importante ni dura para siempre”.
“La glorificación de María en alma y cuerpo nos enseña que nuestra verdadera belleza no consiste en ocultar los signos del tiempo que pasa, sino en mostrar también en nuestra carne los signos del amor que no tiene fin”, manifestó León XIV.
Proclamó que “el amor es el ornamento más hermoso del hombre: el amor que transfigura, transforma, ennoblece y lleva a lo alto; que nos hace ligeros, libres, cercanos a Dios, incluso a través de los altibajos de la vida”.
El papa destacó que “en la experiencia común, se pueden encontrar personas con el rostro marcado por los años y los sufrimientos, pero capaces de irradiar serenidad, benevolencia y paz a su alrededor; como se pueden observar otras, quizás exteriormente atractivas, pero duras y frías en su interior”.
Para descubrir de verdad la “belleza divina que nos rodea y para la que hemos sido creados, así como difundirla a nuestro alrededor, debemos aprender a leerla tanto en el rostro tierno de un niño como en las arrugas de un anciano, en la vivacidad de un joven como en la compostura de un adulto, en los adornos de la fiesta como en la vestimenta y en las herramientas de trabajo”, exhortó el pontífice.
León XIV presidió el pasado sábado la celebración de la solemnidad de La Asunción en la parroquia pontificia de San Tommaso de Villanova, en Castel Gandolfo desde donde dirigirió también el rezo del Ángelus.
Preparativos para su visita a Francia
Una visita a Notre-Dame, una misa multitudinaria en los Campos Elíseos y un “discurso sobre Europa” forman parte del programa de León XIV en Francia, que incluirá también un encuentro con víctimas de abusos sexuales en Lourdes, informó AFP.
Según la Conferencia Episcopal Francesa (CEF) se esperan “cientos de miles de participantes” entre el 25 y el 28 de septiembre, los cuatro días del primer viaje a Francia del papa, elegido en 2025.
El Vaticano anunció que el papa León XIV “se reunirá en privado con algunas personas víctimas de abusos en el seno de la Iglesia”, que “participarán ellas mismas en la preparación de este encuentro”.
La reunión está prevista el domingo 27 en Lourdes. “En función de lo que deseen los participantes y en coordinación con los equipos de la Santa Sede, podrán comunicarse eventualmente informaciones más precisas sobre este cuestión”, indicó el programa de la Santa Sede.
En mayo una asociación de más de 200 víctimas de violencias físicas y sexuales sufridas en el centro escolar católico de Bétharram (a pocos kilómetros de Lourdes, suroeste) solicitaron audiencia con el papa.
Un informe de una comisión independiente publicado en octubre de 2021 estimó en 330.000 el número de menores víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia en Francia.
Entrevista con Macron
La visita comenzará el 25 de septiembre con un encuentro con el presidente francés, Emmanuel Macron, antes de un discurso en la sede de la Unesco, en París.
El lema del viaje del papa será “Para que el mundo tenga vida”, en un momento marcado por la reciente aprobación en Francia del derecho a la ayuda para morir.
La medida, impulsada por Macron, ha sido fuertemente rechazada por los sectores religiosos.
El papa oficiará después las vísperas en la catedral de Notre-Dame de París en presencia “exclusivamente de obispos, sacerdotes, diáconos, personas consagradas y seminaristas”, y luego participará en una vigilia con jóvenes de entre 17 y 35 años en el Stade de France, en Saint-Denis, en la periferia norte de la capital.
Al día siguiente, sábado 26, León XIV celebrará una misa en la plaza de la Concordia y los Campos Elíseos, donde se esperan unos 500.000 participantes.
Su predecesor, el papa Francisco, había viajado tres veces a Francia: a Estrasburgo (este), Marsella (sureste) y Córcega, pero no había visitado París para la reapertura de la catedral de Notre-Dame en 2024, cinco años después del incendio.


