Caracas (AFP). Las delegaciones encabezadas por Jorge Rodríguez, presidente del parlamento, y por Dinorah Fiquera, líder de la bancada opositora que ganó la mayoría en la Asamblea Nacional en 2015, concluyeron ayer la primera ronda de conversaciones directas que comenzó el 6 de agosto.
En el diálogo no participa la líder opositora y premio nobel de la paz, María Corina Machado, quien se encuentra exiliada en Panamá.
“Qué salga Dinorah”, gritaron a coro los manifestantes con una bandera venezolana en alto. Se quejan del hermetismo con que se han desarrollado las conversaciones.
“Queremos escuchar el diálogo de ella (...) nosotros la queremos aquí afuera”, dijo Luis Antonio Correa, un vigilante de 54 años.
“Queremos que suelten a los presos políticos, (que aumenten) el salario de nosotros (...), y que nos ayuden a resolver este problema”, reclamó este hombre al insistir en que “no hemos visto (obtenido) absolutamente nada para nosotros” desde que Nicolás Maduro fue derrocado en una operación militar de Estados Unidos en enero.
A puertas cerradas
Las negociaciones ocurren siete meses después de que Delcy Rodríguez asumiera como presidenta interina, cargo que ejerce bajo fuerte presión de Washington.
Las partes convocaron ayer a representantes de medios de comunicación, al cabo de seis días de negociaciones a puerta cerrada durante los cuales Figuera se reunió por separado con representantes de presos políticos, de jubilados y del sindicato de prensa.
En los distintos encuentros prometió llevar a la mesa de diálogo sus demandas.


